Una estructura metálica del techo del complejo deportivo de Paucarbamba, ubicado en el distrito de Amarilis (Huánuco), se desprendió parcialmente este lunes, poniendo en grave riesgo a transeúntes. De acuerdo con registros ciudadanos difundidos en redes sociales, parte del material cayó sobre un menor de edad que caminaba por la zona en horas de la mañana.
El recinto, que fue construido con recursos públicos por una inversión aún no precisada oficialmente, es administrado por el Gobierno Regional de Huánuco. Según versiones de vecinos y usuarios en redes, dicha administración se realiza sin un convenio vigente, lo que genera preocupación sobre la legalidad del uso y el mantenimiento del espacio.
Residentes de la zona expresaron su indignación ante el abandono de la estructura. Según indicaron, la falta de mantenimiento en los techos del complejo ya había sido advertida en semanas anteriores, pero las autoridades no atendieron el riesgo.
“El material parecía nuevo, pero claramente no ha soportado las condiciones climáticas. Es como si hubieran usado insumos de baja calidad”, señaló un vecino que prefirió mantener el anonimato. Imágenes difundidas muestran planchas de cobertura metálica dobladas por los vientos, además de múltiples huecos expuestos al cielo abierto.
De acuerdo con información recogida por medios locales, el Gobierno Regional de Huánuco sería el responsable de la administración del complejo deportivo, pese a que no existe un convenio formal vigente para tal fin. Esta situación podría estar generando un vacío de responsabilidades en cuanto al mantenimiento y la seguridad del lugar.
Vecinos del sector exigen una intervención inmediata de la Contraloría General de la República y del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, para evaluar la calidad de los materiales utilizados en la obra. Asimismo, han solicitado a Defensa Civil declarar el recinto como zona de riesgo, hasta que se realicen las reparaciones necesarias.
“La comunidad nunca pudo usar este complejo con normalidad, y ahora ni siquiera podemos caminar cerca sin exponernos a que nos caiga un techo en la cabeza”, lamentó una madre de familia que vive en las inmediaciones del lugar.




