Cómo Elon Musk moviliza a sus seguidores online usando jerga de internet

La apropiación de la cultura de internet por parte de figuras públicas continúa generando debate. Elon Musk, conocido por su influencia en el mundo tecnológico y empresarial, ha integrado en su comunicación online un léxico proveniente de memes y jerga digital, buscando conectar con una audiencia que comparte su visión del mundo. Esta estrategia plantea interrogantes sobre la autenticidad y el impacto de estas prácticas en el discurso público.

Según la investigación publicada por The New York Times, la utilización de referencias a memes antiguos y términos propios de la cultura digital por parte de Elon Musk, para promover sus iniciativas, ha generado reacciones encontradas entre sus seguidores y detractores.

El reportaje destaca el empleo recurrente de «DOGE», el meme del perro Shiba Inu, ahora asociado al «Departamento de Eficiencia Gubernamental» impulsado por Musk. Esta apropiación, junto con alusiones a «420» y «69», busca generar identificación con un público familiarizado con estas referencias, pero también podría resultar incomprensible para aquellos ajenos a la cultura online. Recordemos que en 2021, Musk incluso llegó a influir en el precio de la criptomoneda Dogecoin con sus tuits.

La elección de este lenguaje, según el análisis, se alinea con una estrategia más amplia para consolidar una narrativa que apela al escepticismo hacia las instituciones tradicionales y los medios de comunicación. Al igual que Donald Trump antes, Musk utiliza las redes sociales para presentarse como una voz auténtica, en contraposición al discurso convencional.

Hasan Piker, una figura influyente en el ámbito online con una postura política progresista, describe este fenómeno como «la venganza de los nerds», sugiriendo que la apropiación de la cultura digital por parte de figuras poderosas refleja una reivindicación de valores y perspectivas tradicionalmente asociadas a la contracultura online. La reciente adquisición de Twitter por Musk y su posterior transformación en X, ejemplifican este deseo de reconfigurar la plataforma en torno a sus propios ideales.

Sin embargo, la efectividad a largo plazo de esta estrategia es incierta. La cultura de internet es inherentemente volátil y lo que hoy resulta «épico» o «based» puede caer rápidamente en desuso. La sobreexposición de ciertos memes y referencias podría diluir su significado original, generando el efecto contrario al buscado. El éxito de esta estrategia dependerá, en última instancia, de la capacidad de Musk para mantener su conexión con las tendencias y la sensibilidad de su audiencia online.