El uso del lenguaje en internet se ha convertido en un elemento clave para conectar con audiencias específicas, especialmente en figuras públicas. La estrategia de comunicación de Elon Musk, caracterizada por el empleo de jerga digital y referencias a la cultura meme, ha generado tanto adeptos como detractores. Su habilidad para movilizar a sus más de 200 millones de seguidores en redes sociales mediante el uso de estos códigos lingüísticos es innegable, aunque también plantea interrogantes sobre su efectividad a largo plazo.
Según la investigación publicada por The New York Times, la adopción por parte de Elon Musk de memes y expresiones de internet no es una casualidad, sino una estrategia consciente para conectar con un público que comparte su visión del mundo. Esta táctica, aunque efectiva para movilizar a sus seguidores, podría tener sus limitaciones.
La apropiación del meme “DOGE”, originado con la imagen de un Shiba Inu en Japón en 2010, para denominar su iniciativa para reorganizar el gobierno federal, es un claro ejemplo de esta estrategia. Referencias frecuentes al número “420”, asociado al consumo de marihuana, y al “69”, un acto sexual, son parte del repertorio lingüístico que Musk despliega en su cuenta de X (anteriormente Twitter). Este lenguaje, aunque pueda parecer incomprensible para algunos, resuena con una audiencia que se identifica con su sentido del humor y su postura desafiante ante las normas establecidas.
Adjetivos como “épico” o “based”, popularizados en foros como Reddit y por seguidores de Joss Whedon, también forman parte del vocabulario habitual de Musk. Su intención de crear una inteligencia artificial “based” con su chatbot, Grok, demuestra cómo la cultura de internet influye en sus proyectos e iniciativas. Esta estrategia, aunque arriesgada, le permite diferenciarse de otros líderes empresariales y políticos, consolidando su imagen como un outsider que desafía el statu quo.
La utilización de un lenguaje bélico y de conquista, reminiscente de los videojuegos, en sus publicaciones, refuerza su conexión con una comunidad online que comparte un escepticismo hacia la autoridad y una crítica a la cultura “woke”. Para estos seguidores, las actualizaciones de Musk sobre “DOGE” resultan más auténticas que los comunicados oficiales o las noticias publicadas por los medios tradicionales. Esta estrategia de comunicación directa, similar a la utilizada por Donald Trump durante su presidencia, busca transmitir autenticidad y cercanía con su base de seguidores.
Según Hasan Piker, una figura política progresista en internet, esta situación representa “la venganza de los nerds”. En este contexto, Elon Musk se erige como un líder para aquellos que se sienten marginados por la cultura dominante, utilizando el lenguaje de internet como un arma para desafiar el poder establecido y promover su visión del mundo. El éxito o fracaso de esta estrategia a largo plazo dependerá de su capacidad para mantener la conexión con su audiencia y adaptarse a los constantes cambios en la cultura digital.




