
Por Willy Marcellini Ramírez (*)
“Hacer lo correcto es más importante que hacer las cosas bien”
Peter Drucker
La gestión financiera adecuada determinará su éxito o su fracaso, ya sea como persona o como empresa, aun si es una gran empresa, mediana o pequeña. Diversos estudios nos dicen que el principal causante del cierre de las empresas es la mala gestión de las finanzas; por tanto, conocer qué involucra la correcta gestión financiera te ayudará a garantizar la supervivencia de tu empresa o de tus recursos personales.
Conocer la misión de la gestión financiera es necesario, pues tiene que ver con el comprender y monitorear adecuadamente las finanzas. Esto incluye el manejo de ingresos, gastos, las cuentas por cobrar y por pagar, el flujo de caja y la rentabilidad, entre otros. Siempre se busca garantizar la operatividad de la empresa, generar ganancias para el negocio, mejorar la rentabilidad y garantizar un retorno de inversión (ROI) aceptable, armonizando los controles financieros y la estrategia empresarial. Para eso nos valemos del análisis financiero y la planificación financiera, procurando lograr eficacia y eficiencia en el uso de los recursos, a través de la asignación eficientemente de los fondos.
¿Cómo se logra una gestión financiera óptima?
- Pensar en la gestión financiera a largo plazo. Como mínimo no debe faltar el presupuesto por un año. Sin embargo, es importante que preveas y analices cómo las decisiones a corto plazo podrían afectar el futuro de tu empresa u organización. Siempre, planificar el presupuesto de todo un año te otorga la ventaja de poder hacer proyecciones a largo plazo. Sin embargo, debido a los cambios del mercado y las situaciones inesperadas (como ya nos ha demostrado la pandemia del Covid-19), el presupuesto debe ser revisado permanentemente y en condiciones normales como mínimo cada tres o cuatro meses.
- Gestión efectiva del flujo de caja. Es muy importante contar con las herramientas necesarias para controlar su flujo de caja, que es la entrada y salida de dinero. Gestionarlo adecuadamente permitirá que el dinero trabaje para la empresa, que genere beneficios (es como la sangre del negocio) y no solo estemos pendiente por cuidarlo. Tengamos en cuenta que un uso eficiente del flujo de caja ayudará a la organización a evitar que se produzcan retrasos en los pagos y cobros que puedan afectar la liquidez de la empresa. Esto incluye contar con un fondo de emergencia. Se recomienda que este fondo sea como mínimo el equivalente a tres meses de operación; sin embargo, su tamaño va a depender principalmente de la magnitud y la actividad de la empresa.
- Realizar un análisis de los ratios financieros de manera periódica. Cuando se analizan los ratios financieros de la empresa es como ir al médico para hacernos un chequeo preventivo. Los ratios nos darán un diagnóstico de la salud de la empresa, prever y decidir qué rumbo tomará la empresa con los resultados que se encuentren. Dentro de este análisis de ratios los más importantes son determinar los niveles de endeudamiento, de rentabilidad, de liquidez y el punto de equilibrio financiero y tomar acción sobre la base de ellos.
- Utiliza el financiamiento de forma inteligente. Las empresas se financian en sus inicios principalmente de sus socios y cuando ya están operando de terceros (como son los bancos). Cuidar el endeudamiento significa, de manera simple, que el ratio de endeudamiento debe ser inferior a uno, eso nos dirá que la empresa tiene buena solvencia financiera. El problema puede surgir cuando algunos CFO, gerentes financieros o dueños de empresa no actúan con cautela ante la libertad de disponer de las líneas de crédito que le ofrecen las entidades financieras y toman decisiones apresuradas o arriesgadas poniendo en riesgo a la empresa. La cautela significa que el hecho de que esté disponible no significa que deba ser utilizada, sino ver si este préstamo tiene retornos superiores y puede ser pagado. Estas decisiones, siempre están asociados a la situación de la empresa, a su estabilidad y posición en el mercado, si es líder en su mercado, si cuenta con cimientos sólidos para mantener un crecimiento sostenible a largo plazo, si cuenta con productos competitivos y escalables, estos datos favorecen a que el control del endeudamiento no debe limitar sus operaciones en estos tiempos.
- Contar con un Director Financiero (CFO) eficiente. Será el que se encargue de la planificación financiera y económica de la empresa, decidirá cuánto dinero se necesita y cómo debe utilizarse mejor los recursos disponibles, será el que vele por la armonía entre las estrategias de gestión de efectivo y el modelo costos e ingresos, además de comunicarse de manera efectiva y entenderse efectivamente con las personas que trate. Si no se tiene la posibilidad de contar con un CFO o Gerente Financiero, usted debe asesorarse y procurar adquirir conocimientos de gestión financiera para que su empresa cumpla con sus objetivos.
Para que una organización o empresa sea exitosa, es imprescindible que la gestión financiera encuentre un equilibrio entre la rentabilidad, liquidez y el riesgo. Te recomendamos poner en práctica estas ideas básicas para que las finanzas de tu empresa sean un aliado para tu crecimiento empresarial o en el lado personal.
El tiempo de educarse es hoy. Saludos cordiales.




