La Comisión de Educación del Congreso dio un paso decisivo hacia la aprobación del bachillerato automático permanente para estudiantes de universidades públicas y privadas. Este dictamen, que deberá ser debatido en el Pleno del Congreso, elimina la exigencia de trabajos de investigación y cursos relacionados como requisito para obtener el grado académico.
Ahora, los universitarios solo necesitarán acreditar la culminación de sus estudios de pregrado y el dominio del inglés o una lengua nativa para acceder al bachillerato. Este cambio plantea un nuevo retroceso en la Ley Universitaria, según advierten diversos expertos y actores del sector educativo.
La propuesta: un cambio radical
El dictamen aprobado agrupa siete proyectos de ley presentados por congresistas de diversas bancadas, entre ellos Paul Gutiérrez, Segundo Quiroz, Katy Ugarte y Óscar Zea (Bloque Magisterial); Waldemar Cerrón y Segundo Montalvo (Perú Libre); y Esdras Medina (Renovación Popular).
Los legisladores promotores argumentan que esta medida busca acelerar la inserción laboral de los jóvenes, permitiéndoles obtener el grado sin “demoras innecesarias”. El congresista Segundo Montalvo, presidente de la Comisión de Educación, señaló que la tasa de empleabilidad de los egresados universitarios en el Perú es del 25%, según datos de la Sunedu.
“La obtención del bachiller automático no exime al egresado de realizar investigación para obtener el título profesional”, añadió Montalvo, en un intento de justificar la eliminación de los requisitos.
Un historial de postergaciones
La eliminación del trabajo de investigación como requisito no es nueva. Desde la promulgación de la Ley Universitaria en 2014, esta exigencia ha sido aplazada de manera sistemática.
- Mayo 2021: Se aprobó el bachillerato automático para los egresados de 2020 y 2021.
- Noviembre 2021: La medida se extendió hasta 2023.
- Diciembre 2023: Sunedu amplió el plazo hasta marzo de 2024.
- Diciembre 2024: Finalmente, la Sunedu prorrogó el plazo hasta diciembre del mismo año.
Con este dictamen, la medida se haría permanente, eliminando cualquier posibilidad de retomar la exigencia de investigación en el futuro.
Críticas desde el sector educativo
El dictamen ha generado fuertes críticas desde diversos sectores. El exviceministro de Educación, José Luis Gargurevich, calificó la medida como “populista” y señaló que no hay evidencia que respalde que el bachillerato automático mejore las tasas de empleo.
“Desde 2020 se viene ampliando el bachillerato automático y hasta ahora no se ha realizado una evaluación de su impacto. ¿Ha servido realmente para que los egresados encuentren empleo más rápido? No hay datos que lo demuestren”, expresó Gargurevich en un análisis para La República.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Universidades Nacionales del Perú (Aunap), Américo Guevara, advirtió que esta decisión “desincentiva la investigación en las universidades” y afecta la formación de futuros investigadores.
“La investigación es el primer paso para identificar a quienes tienen interés y talento en esta área. Con estas medidas, estamos perdiendo la oportunidad de formar semilleros de investigadores en el país”, afirmó Guevara.
El impacto en la calidad educativa
La Ley Universitaria de 2014 había establecido requisitos claros para obtener el grado de bachiller:
- Elaboración de un trabajo de investigación.
- Dominio del inglés o una lengua nativa.
Sin embargo, la falta de implementación de estos requisitos ha generado un vacío en la formación académica. Según expertos, esta omisión no solo afecta la calidad educativa, sino también la competitividad de los egresados en el mercado laboral.
El abogado y especialista en políticas educativas, Carlos Contreras Chipana, destacó en su informe para La República que “la eliminación del trabajo de investigación reduce significativamente el nivel de preparación de los egresados”.
“El mercado laboral valora habilidades de análisis y resolución de problemas, competencias que se desarrollan a través de la investigación. Al eliminar este requisito, se está dejando de formar profesionales completos”, agregó Contreras.
Populismo legislativo: una tendencia peligrosa
La aprobación del dictamen es vista por muchos como un ejemplo del populismo legislativo que ha caracterizado al Congreso actual. “El Parlamento parece legislar para ganar simpatías inmediatas, sin considerar el impacto a largo plazo en el sistema educativo”, comentó el sociólogo Manuel García Campos.
La medida también refleja una tendencia hacia la simplificación de los procesos académicos, bajo el argumento de que priorizar la práctica sobre la teoría es suficiente para garantizar el éxito profesional. Sin embargo, esta visión ha sido ampliamente criticada por expertos, quienes consideran que se trata de una perspectiva “simplista y reductiva”.
El próximo paso: decisión en el Pleno
El dictamen aprobado por la Comisión de Educación pasará al Pleno del Congreso, donde se espera que sea debatido en las próximas semanas. Si obtiene la mayoría de votos, el proyecto se convertirá en ley, consolidando el bachillerato automático permanente como una norma en las universidades peruanas.
De aprobarse, esta medida marcaría un antes y un después en la historia de la educación superior en el Perú, eliminando uno de los pilares establecidos por la Ley Universitaria para mejorar la calidad académica.
Conclusión
La eliminación de los requisitos de investigación para el bachillerato plantea un dilema crucial: priorizar la inserción laboral inmediata de los jóvenes o apostar por una formación integral que prepare a los egresados para los desafíos del mundo profesional y académico.
Mientras el Congreso avanza en este cambio, las voces críticas insisten en la necesidad de repensar las políticas educativas con base en evidencia y con una visión a largo plazo que garantice no solo empleabilidad, sino también calidad y competitividad en el ámbito internacional.




