Richard Reyes, comerciante del conocido mercado de Huánuco, denunció públicamente haber sido víctima de un intento de homicidio presuntamente perpetrado por agentes de seguridad del centro de abastos, a quienes acusa además de portación ilegal de municiones. La acusación se extiende a los dirigentes del lugar, señalados por Reyes como presuntos instigadores de la agresión.
De acuerdo con testimonios recogidos en video, Reyes habría sido reducido violentamente por un grupo de aproximadamente diez agentes de seguridad, tras intentar intervenir en un incidente mientras desayunaba en un puesto del mercado. Su esposa, testigo directa del hecho, relató que su esposo fue sujetado por el cuello y lanzado al suelo sin haber provocado pelea alguna. “Lo tiraron al piso y lo ahorcaron, él no estaba peleando, solo trató de separar”, afirmó.
Según se observa en el mismo registro audiovisual, uno de los presentes advierte a la Policía que los vigilantes portarían municiones no permitidas y que uno de ellos ya había sido detenido anteriormente por un hecho similar. Frente a estas acusaciones, los agentes del orden indicaron que verificarían la validez de las licencias de las armas en cuestión.
Por su parte, los agentes de seguridad y otros comerciantes niegan las afirmaciones, generando una confrontación verbal durante la intervención policial. Una de las versiones indica que Reyes no se encontraba en el puesto de su esposa al momento del altercado, y que su presencia fue vista como provocadora.
El conflicto, según diversos comerciantes, se suma a una serie de incidentes previos en los que la seguridad del mercado ha sido acusada de excederse en sus funciones. Varios de ellos han denunciado que los vigilantes “vienen a molestar constantemente” y que se han llevado bienes como bancas de sus puestos de manera arbitraria.
Hasta el momento, no hay pronunciamiento oficial de la administración del mercado ni de la Policía Nacional respecto a la formalización de la denuncia o medidas adoptadas.




