Columbia y Barnard defienden a Harvard en disputa por estudiantes extranjeros

Las prestigiosas universidades Columbia y Barnard College, con cerca de un 39% de estudiantes internacionales, respaldan a Harvard en un litigio clave contra las restricciones migratorias del gobierno de Donald Trump. Un total de 48 instituciones de élite se unieron al amicus brief.

Las reconocidas casas de estudio Columbia y Barnard College, hogar de más de 12.000 estudiantes internacionales, se unieron el 20 de enero a la demanda de Harvard ante el Primer Circuito de Apelaciones. Este frente unido busca revertir las políticas de la administración Trump, que amenazan las visas de miles de talentos globales, esenciales para la investigación y economía estadounidense.

Según la investigación publicada por Columbia Spectator, las restricciones impuestas por la administración Trump no solo afectaron a estudiantes individuales, sino que amenazaron el robusto sistema educativo superior estadounidense. Este sistema, valorado en más de 600 mil millones de dólares anuales, depende enormemente del talento global para mantener su liderazgo en investigación, desarrollo tecnológico e innovación a nivel mundial, atrayendo a más de 1.1 millones de estudiantes de 200 países cada año.

48 Universidades de Élite Unen Fuerzas Contra Restricciones

La disputa legal escaló significativamente el 20 de enero, cuando Columbia University y Barnard College formalizaron su apoyo a Harvard. Esto ocurrió al firmar un “amicus brief” (amigo de la corte), sumándose a otras 46 instituciones. Así, un total de 48 universidades, incluyendo las ocho integrantes de la prestigiosa Ivy League, presentaron este documento ante el Primer Circuito de Apelaciones de EE. UU. Este gesto unificado subraya la preocupación generalizada en el sector educativo ante las políticas restrictivas de la administración Trump, que según estimaciones, han provocado una caída de hasta un 15% en nuevas matrículas internacionales en algunos períodos. Previamente, Columbia y Barnard se habían mantenido al margen de una acción similar en junio de 2025, que disputaba la cancelación de más de 2.200 millones de dólares en fondos federales para Harvard. Esta vez, la acción se enfoca directamente en la crucial defensa de las visas estudiantiles y los derechos de matrícula, mostrando un consenso mucho más amplio y estratégico en la protección de los cerca de 450.000 estudiantes F-1 que anualmente contribuyen a la economía estadounidense.

¿Por Qué los Estudiantes Extranjeros Son Clave para EE. UU.?

El amicus brief no es solo una defensa legal; es una declaración de la importancia vital de los estudiantes internacionales para Estados Unidos. Estos jóvenes no son meros alumnos; son, de hecho, el motor detrás de grandes avances. Han curado enfermedades complejas, inventado tecnologías transformadoras que valen miles de millones, y fundado empresas que han impulsado el crecimiento económico estadounidense, creando cientos de miles de empleos. Por ejemplo, en el ámbito de la ciencia y la ingeniería, casi el 55% de los doctorados STEM en EE. UU. son obtenidos por estudiantes extranjeros. El documento enfatiza que los beneficiarios de visas estudiantiles, como la F-1, son un pilar esencial para que las universidades estadounidenses mantengan su estatus de instituciones de investigación de clase mundial. Argumenta que la cancelación de visas, incluso para una sola universidad, podría socavar la integridad de todo el sistema de educación superior del país, una estructura que atrae anualmente a más de 50.000 nuevos investigadores y académicos.

El Programa SEVIS y Su Rol Crucial en la Migración Educativa

El Congreso de EE. UU. diseñó intencionadamente las leyes de inmigración para permitir a sus universidades atraer a los mejores talentos del planeta. Estos estudiantes contribuyen a investigaciones de vanguardia, al desarrollo tecnológico y a innovaciones que benefician directamente a la nación, además de enriquecer la experiencia educativa de todos los estudiantes en el campus, fomentando la diversidad cultural y el pensamiento global. El programa SEVIS (Student and Exchange Visitor Information System), establecido en 2003, juega un papel técnico fundamental al rastrear a más de 1.4 millones de visitantes de intercambio y estudiantes, garantizando la supervisión federal de su estancia en suelo estadounidense. El sistema SEVIS es operado por el Departamento de Seguridad Nacional y tiene como objetivo mantener la integridad del sistema de visas no inmigrante, facilitando al mismo tiempo la legítima participación en programas educativos.

¿Cómo Afectó el Gobierno Trump a las Grandes Casas de Estudio?

Durante la segunda mitad del mandato de Donald Trump, Columbia se convirtió en un epicentro de las acciones federales que afectaban a las universidades. En marzo de 2025, el gobierno federal canceló 400 millones de dólares en fondos destinados a Columbia, convirtiéndola en la primera universidad en enfrentar un recorte de esta magnitud en un período de cinco años. La administración Trump también actuó contra Harvard, revocando su certificación del Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio (SEVIS) el 22 de mayo de 2025. Esta decisión impidió a Harvard matricular nuevos estudiantes internacionales y obligó a los ya matriculados a trasladarse a otra institución o arriesgarse a perder su estatus legal, afectando a más de 7.000 estudiantes extranjeros. Columbia alberga una de las poblaciones de estudiantes internacionales más grandes de EE. UU.; en el año académico 2024-25, casi el 39% de sus estudiantes eran de fuera del país, sumando más de 12.000 individuos. En abril de 2025, cuatro estudiantes de Columbia vieron sus visas revocadas por el gobierno federal, según reportes del Columbia Spectator. Estas acciones resaltaron cómo las políticas federales impactan directamente en la vida de los estudiantes y en las universidades, que dependen en gran medida de este talento global para proyectos de investigación con presupuestos que superan los 50 millones de dólares anuales.

Miles de Millones en Fondos y Talento en Riesgo por Políticas Migratorias

La cancelación de visas y la interrupción de la entrada de estudiantes internacionales no solo representa una pérdida de capital humano, sino también una severa amenaza económica. El sector de la educación superior en EE. UU. genera anualmente más de 40 mil millones de dólares en ingresos por matrículas y gastos de manutención de estudiantes extranjeros. La interrupción de programas como SEVIS y las restricciones de entrada ponen en riesgo esta vasta contribución económica, afectando a miles de empleados universitarios y a negocios locales. La fuga de cerebros que esto podría causar sería irreparable en el mediano y largo plazo, proyectando una pérdida de competitividad en áreas clave como inteligencia artificial, biotecnología y ciberseguridad, donde el 60% de la fuerza laboral innovadora en algunas startups está compuesta por talento internacional. Esta situación no solo daña la imagen de EE. UU. como un faro de la educación, sino que también debilita su capacidad para liderar la innovación global en los próximos 10 a 15 años.

Batalla Legal en Curso: Bloqueos Judiciales Desde Mayo de 2025

Tras la revocación del SEVIS a Harvard, un juez federal bloqueó temporalmente la orden en menos de 48 horas, declarando que Harvard sufriría un “daño inmediato e irreparable” si la revocación seguía adelante. Pocos días después, aproximadamente cinco, el gobierno federal pausó la programación de nuevas citas para visas estudiantiles, afectando a potenciales solicitantes en más de 100 embajadas y consulados alrededor del mundo. En junio de 2025, Trump emitió una proclamación que prohibía la entrada a Estados Unidos a estudiantes internacionales que estudiaban en Harvard; esta proclamación también fue bloqueada temporalmente por otro juez federal al día siguiente, demostrando la fragilidad legal de estas medidas.

¿Qué Futuro Espera al Talento Internacional en América?

El proceso legal sigue en curso, y la fecha para una decisión final en la demanda de Harvard permanece incierta. El amicus brief presentado por Columbia, Barnard y las otras 46 universidades subraya que la educación superior estadounidense depende críticamente de la atracción de los mejores talentos de todo el mundo. Limitar las visas, incluso para una sola institución, podría tener consecuencias devastadoras a largo plazo para la investigación, la innovación y la calidad educativa en todo el país. Esta batalla legal es un recordatorio de que defender los derechos de los estudiantes internacionales es crucial para mantener a las universidades de EE. UU. como centros globales de aprendizaje y descubrimiento, un papel que han desempeñado con éxito durante más de dos siglos. ¿Continuará EE. UU. siendo el destino predilecto para mentes brillantes o cederá este liderazgo a otras naciones con políticas más abiertas?

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