El director de la Gran Unidad Escolar Leoncio Prado, Julio César Chávez Cabrera, mostró su preocupación por los resultados del diagnóstico educativo en comprensión lectora, especialmente en el nivel secundario. Durante su participación en la presentación del Plan Educativo Local, Chávez reconoció que, si bien en primaria se han logrado avances sostenidos, la situación en secundaria es alarmante.
En declaraciones ofrecidas al medio, el director detalló que las cifras oficiales del Ministerio de Educación evidencian un retroceso significativo. “En 2016, el 41 % de nuestros estudiantes de secundaria comprendía lo que leía. Hoy, apenas alcanzamos el 20 %”, sostuvo. Para Chávez, esto refleja que las políticas centradas en estímulos económicos a docentes y directivos no han tenido los efectos esperados. “Creímos que con bonos íbamos a crecer, y ha sido todo lo contrario. Hemos decrecido”, afirmó.
Ingreso sin evaluación y alta diversidad estudiantil en secundaria
Una de las razones señaladas por el director para explicar la caída en los resultados es la heterogeneidad del alumnado que ingresa a la institución en primer año de secundaria. “Recibimos aproximadamente al 50 % de estudiantes provenientes de otras escuelas, y la ley nos impide aplicar cualquier tipo de evaluación de ingreso”, explicó. En esa línea, aclaró que las únicas condiciones para el acceso son tener la edad normativa, contar con hermanos matriculados en la institución o tener alguna discapacidad, como lo estipula la norma técnica vigente.
“Soy ejemplo”: director rechaza uso de tatuajes entre docentes y alumnos
Consultado sobre el creciente uso de tatuajes en la comunidad educativa, Chávez fue enfático en marcar su posición personal. “No tengo tatuajes. Fui criado en una familia tradicional, donde esto era mal visto. Y como director, creo que debo ser un ejemplo”, expresó. Aunque reconoció que se trata de una decisión individual, indicó que, en su función de educador, considera incoherente exigir disciplina si no se practica con el ejemplo. “No puedo pedir orden a mis estudiantes si yo mismo no muestro coherencia entre lo que digo y lo que hago”, declaró.
El director manifestó su respeto por las libertades personales, pero reafirmó que, en su caso, prefiere mantener una imagen sobria por respeto a su función. “No critico a quienes los llevan, pero considero que un docente con tatuajes o aretes pierde autoridad frente a sus estudiantes”, opinó.
Dato:
Finalmente, Chávez subrayó que el liderazgo en una institución tan grande como la Leoncio Prado —con más de 4500 estudiantes— exige una conducta ejemplar. “La educación no solo se transmite con palabras, sino con acciones. El ejemplo es el mejor maestro”, sentenció.




