El decano del Colegio de Abogados de Huánuco, Hernán Cajusol Chepe, calificó como “positiva y fructífera” su gestión de dos años al frente de dicha orden profesional, destacando como uno de los principales logros el avance del proyecto de la “Ley de la Abogacía Peruana”, iniciativa que —según afirmó— ya fue presentada ante el Congreso de la República y sustentada ante la Comisión de Justicia.
De acuerdo con Cajusol, el proyecto habría quedado en etapa avanzada y pendiente de correcciones para que sea sometido a votación en el Pleno durante la siguiente legislatura. El decano sostuvo que, además de los avances en sede parlamentaria, existiría compromiso de congresistas de diversas bancadas y que incluso se coordinó con el Poder Ejecutivo para respaldar la futura promulgación de la norma.
Según el dirigente gremial, esta ley buscaría consolidar en un solo texto normas que —en su opinión— actualmente se encuentran dispersas. Explicó que la propuesta incluiría reglas sobre ética profesional, requisitos para ejercer la abogacía, deberes y derechos de los abogados, respeto al secreto profesional, además de una protección normativa para evitar que el abogado sea vinculado con los casos que defiende.
En defensa del gremio
Cajusol señaló que el proyecto también contemplaría medidas relacionadas con la protección ante allanamientos de despachos, argumentando que, en un Estado de Derecho, el ejercicio de la defensa debe ser garantizado sin afectar la independencia profesional. Asimismo, anunció que otro componente sería la creación de un registro único nacional, porque —según dijo— actualmente no existiría precisión sobre el número real de abogados en el país.
Al explicar los fundamentos del proyecto, Cajusol insistió en que el propósito es reforzar garantías en el ejercicio de la profesión, al señalar que el Estado debe garantizar el derecho de defensa para toda persona, incluso en situaciones donde exista flagrancia o delitos graves. Según sus declaraciones, sin ese principio no existiría un Estado de Derecho, sino escenarios de anarquía o gobiernos autoritarios.
En esa misma línea, remarcó que la ley busca fortalecer el respeto al secreto profesional y evitar que se afecte la privacidad del trabajo del abogado, sobre todo cuando este asume defensas complejas o delicadas. Desde su perspectiva, el abogado no debería ser estigmatizado ni vinculado a las acciones del defendido por el solo hecho de ejercer su rol profesional.
Respecto a su evaluación de gestión, Cajusol afirmó que su directiva atendió requerimientos de agremiados que atravesaron situaciones difíciles como enfermedad o fallecimiento, indicando que el Colegio buscó mantener apoyo interno y también impulsar actividades sociales para el gremio.
Hito profesional
El decano sostuvo que la Ley de la Abogacía Peruana, de aprobarse, tendría un alcance nacional y marcaría un “hito” para el ejercicio profesional, no solo en Huánuco, sino también en todo el país. En ese contexto, reiteró su confianza en que el Congreso aprobará el predictamen en la siguiente legislatura, según el compromiso que —en su versión— habría recibido de actores políticos.




