El gobierno de Michel Barnier, nombrado primer ministro en septiembre por Emmanuel Macron, cayó tras una moción de censura aprobada por 331 votos en la Asamblea Nacional. El detonante fue la activación del artículo 49.3 de la Constitución para aprobar el presupuesto de la Seguridad Social 2025, un recurso de emergencia que terminó en el colapso del ejecutivo.
La moción, impulsada por la izquierda y apoyada por Reagrupamiento Nacional (RN), evidencia la fragilidad del gobierno. Marine Le Pen, líder de RN, condicionó su respaldo a una revalorización de las pensiones al índice de precios al consumidor (IPC), exigencia que el ejecutivo consideró inasumible. El uso del 49.3 como último recurso marcó un fracaso histórico en la Quinta República.
La situación también afecta a Macron, acusado de fomentar la inestabilidad al disolver el parlamento y nombrar un primer ministro débil. Con una Asamblea fracturada y sin mayoría clara, las opciones del presidente son limitadas: nombrar un nuevo primer ministro, esperar hasta junio de 2025 para disolver nuevamente la Asamblea o dimitir.
En medio de la incertidumbre, Marine Le Pen enfrenta acusaciones de desvío de fondos que podrían inhabilitarla. Un adelanto de las elecciones presidenciales podría ser su única oportunidad de evitar la prisión y alcanzar la presidencia.




