La gestión de Agustín Lozano al frente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF) enfrenta serias acusaciones tras la declaración de un exdirectivo que se acogió a la figura de colaboración eficaz. Según el informe de Doris Aguirre para La República, este testigo ha entregado a la Fiscalía Especializada en Crimen Organizado pruebas documentales sobre un presunto desfalco de 500.000 dólares, así como otras irregularidades. Las revelaciones también involucran a miembros cercanos a Lozano, quienes habrían participado en una serie de actos ilícitos, desde la manipulación de contratos hasta la distribución arbitraria de beneficios económicos.
Los ‘Galácticos’: La red detrás de las irregularidades
El testigo sostiene que los fondos malversados provenían de aportes de la FIFA y la Conmebol destinados al desarrollo del fútbol peruano. Entre los involucrados se encuentra Juan Carlos “Calín” La Rosa, exfutbolista y colaborador cercano de Lozano, acusado de comercializar licencias de entrenadores y solicitar pagos indebidos a empresas como AGM Sports.
“Calín La Rosa es muy cercano a Agustín Lozano, con acceso a todas las áreas de la FPF. Incluso investigaciones internas apuntaron a irregularidades bajo su supervisión”, detalló el testigo.
Un contrato con AGM Sports para realizar partidos amistosos en Estados Unidos habría generado múltiples problemas operativos y logísticos. Según el testigo, el representante de la empresa, Eduardo Beltramini, confesó que La Rosa le solicitó dinero para concretar el acuerdo.
La sombra de la corrupción en la Liga 1
El proceso de cesión de los derechos de transmisión de la Liga 1 al consorcio chileno 1190 Sports es otro de los focos de las acusaciones. Según el colaborador eficaz, esta empresa ofreció un adelanto de dinero para asegurarse el contrato. Sin embargo, la fiscalización de los fondos otorgados quedó en entredicho.
“El contrato fue impulsado por Lozano y aprobado por la Junta Directiva. 1190 Sports ofreció un préstamo con garantías de contratos con sponsors, pero no se tiene claridad sobre la devolución de los intereses”, afirmó el testigo.
La figura clave en esta operación fue Diego Delgado Raffo, representante de la compañía Prisma y primo de Joel Raffo, miembro del comité de negociación. Este vínculo, según el testigo, revela un posible conflicto de intereses.
El entorno de Lozano bajo la lupa
Las declaraciones también involucran a Rosa Alva Vidal, coordinadora de Recursos Humanos, señalada como operadora de Lozano en la asignación de viajes y entradas de cortesía para partidos, las cuales, según el testigo, habrían sido revendidas.
“El listado de personas que viajaban era definido por Agustín Lozano y gestionado por su secretaria. Esto incluye gastos de pasajes y otros rubros cuestionables”, añadió el exdirectivo.
Lozano se defiende ante el juez
Durante la audiencia ante el juez Richard Concepción Carhuancho, Lozano negó las acusaciones y destacó las supuestas mejoras económicas durante su gestión, como la reducción de una deuda de 50 millones de soles y el fortalecimiento patrimonial de la FPF.
“Mi administración ha logrado estabilidad económica. Es inverosímil que se hable de desfalco”, manifestó Lozano.
Un caso que sacude al fútbol peruano
El testimonio del colaborador eficaz abre un nuevo capítulo en los escándalos que han sacudido a la FPF en los últimos años. Desde la destitución de Edwin Oviedo, acusado de corrupción, hasta las recientes denuncias contra Lozano, la credibilidad de la institución sigue en declive.
La Fiscalía continúa recopilando pruebas para sustentar su pedido de 36 meses de prisión preventiva contra Lozano y otros implicados. Este caso podría marcar un precedente en la lucha contra la corrupción en el fútbol peruano.




