Efectivos de la PNP participarán en el festival que cerrará la “Navidad Más Grande del Mundo” este 18 de enero
Durante más de 20 días, las cofradías de Huánuco han salido a las calles para danzar y reafirmar una tradición que combina talento, disciplina y devoción. Hombres, mujeres, niños y niñas han desfilado por horas bajo lluvia, frío y calor, sosteniendo un mismo propósito: ofrecer un sacrificio simbólico en honor al Niño Jesús y mantener viva la historia de la Danza de los Negritos de Huánuco, una de las expresiones culturales más representativas de la región.
Ahora, las cuadrillas se preparan para el momento central: el Festival de los Negritos de Huánuco, conocido como “La Navidad Más Grande del Mundo”, que se vivirá este domingo 18 de enero en el Complejo de Paucarbamba, donde muchas cofradías danzarán por última vez en la temporada.
Cofradía destacó por identidad y compromiso
En medio del recorrido de cuadrillas, una de las participaciones que más ha llamado la atención es la de la Cofradía de Negritos Niño Jesús de la Policía Nacional del Perú (PNP). Su presencia no solo resaltó por el orden y la fuerza de su puesta en escena, sino por el mensaje que dejó a su paso: la valoración de las raíces históricas y la identidad huanuqueña desde un espacio institucional. Mujeres bellas, aprovecharon la oportunidad para demostrar su talento guardado tras el uniforme, mientras que los caballeros disfrutaron de los disfraces y vestuarios.
La cofradía confirmó su participación en el festival de este domingo, mostrando que detrás del vestuario y la coreografía hay un trabajo constante. Sus integrantes —hombres y mujeres— han ensayado en tiempos ajustados, “robándole” horas al descanso y a las responsabilidades diarias para cumplir con el compromiso de salir, disfrazarse y bailar en honor a Jesús.
Su tránsito por las calles fue recibido como un gesto que, para muchos ciudadanos, fortaleció el respeto hacia la institución policial y evidenció un vínculo con las costumbres locales. Incluso, el hecho de que algunos danzantes no sean naturales de Huánuco no fue impedimento: se integraron a la larga fila de cuadrillas que atravesó puntos centrales como la Plaza de Armas, sumándose a la fiesta con la misma convicción.
Reconocimiento institucional
En la antesala de esta participación, la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) visitó a los danzantes de la PNP como parte del reconocimiento al valor cultural de estas celebraciones y al esfuerzo que sostienen las cofradías durante semanas. La visita coincidió con una jornada especial: ayer, los danzantes se despidieron con una presentación en la Región Policial de Huánuco, en un acto que sirvió como cierre previo a su intervención en el festival central.
Mientras la ciudad se encamina al domingo, la temporada deja también un debate abierto sobre la evolución de la danza. En estas fiestas volvió a sobresalir la creatividad en vestuarios, formas de interpretación y estilos que se han incorporado con el tiempo. Para algunos sectores, estos cambios pueden interpretarse como una alteración de lo tradicional; para otros, son señales de crecimiento y adaptación que permiten que la Danza de los Negritos se mantenga vigente, convoque a nuevas generaciones y siga ocupando un lugar protagónico en la identidad huanuqueña.
Con el festival a pocas horas, Huánuco se prepara para el último gran despliegue: una jornada donde la fe, la cultura y la resistencia física volverán a encontrarse en un mismo escenario.




