La Plataforma Unitaria Democrática (PUD), principal coalición opositora de Venezuela, ha condicionado su participación en las elecciones parlamentarias y regionales programadas para el 25 de mayo, exigiendo una negociación formal basada en el reconocimiento del resultado del 28 de julio de 2024, fecha en la que la oposición asegura que Edmundo González Urrutia ganó la presidencia.
El Consejo Nacional Electoral (CNE), bajo control del chavismo, anunció el cambio de fecha de los comicios (originalmente previsto para el 27 de abril) argumentando que busca fomentar la participación de los votantes.
Oposición rechaza el proceso electoral
La líder opositora María Corina Machado y González Urrutia han rechazado la convocatoria. “El 28J el pueblo decidió y eso SE RESPETA”, escribió Machado en X, negándose a participar en lo que considera un fraude electoral.
Por su parte, González Urrutia, exiliado tras una orden de captura en su contra, denunció que la única elección legítima es aquella que reconozca su triunfo en las presidenciales, desconocidas por EE.UU., la Unión Europea y varios países de América Latina.
Mientras tanto, el PUD exige la liberación de presos políticos y se opone a firmar un documento de compromiso con el CNE, que busca obligar a los partidos a aceptar los resultados de los comicios.
Elecciones y referendos impulsados por Maduro
El régimen también prevé organizar un referendo constitucional, sin detalles sobre su contenido. Las parlamentarias buscan renovar la Asamblea Nacional, mientras que en las elecciones regionales se elegirán a los gobernadores de los 24 estados y a los miembros de los parlamentos estatales.
Pese a la postura de la PUD, sectores opositores como Un Nuevo Tiempo (UNT) y el Movimiento Por Venezuela (MPV), junto al exgobernador Henrique Capriles, han manifestado su intención de participar en los comicios.




