Cloudflare desafía legalmente a LaLiga por sus tácticas de bloqueo web masivo.

La batalla por el acceso a contenido en línea ha escalado a los tribunales, con implicaciones significativas para la libertad digital. El litigio surge en un momento en que la protección de los derechos de autor se enfrenta a desafíos técnicos y a la creciente demanda de privacidad por parte de los usuarios de internet. La pugna legal entre Cloudflare y LaLiga pone de manifiesto las complejidades de equilibrar estos intereses contrapuestos en el entorno digital actual. El caso tiene el potencial de establecer un precedente importante sobre cómo se aplican las leyes de propiedad intelectual en la era de la internet abierta.

Bloqueo de páginas web es la principal controversia.

Según el reportaje de El País, Cloudflare, una empresa multinacional especializada en infraestructura web y ciberseguridad, ha presentado una denuncia formal ante los juzgados contra LaLiga, la organización que gestiona el fútbol profesional en España, por el bloqueo masivo de miles de páginas web en su estrategia contra la piratería de contenidos deportivos. La empresa estadounidense busca anular la sentencia de 2022 que autoriza a LaLiga, liderada por Javier Tebas, a implementar estos bloqueos a través de los operadores de telecomunicaciones.

Cloudflare argumenta que LaLiga obtuvo la sentencia sin involucrar a los proveedores de servicios en la nube, ocultando al juzgado el daño previsible a terceros y al interés público. En un comunicado, la compañía califica las acciones de LaLiga como “desproporcionadas” y una “amenaza para la internet abierta”. Su recurso busca que el juzgado declare la ilegalidad de las medidas de bloqueo implementadas por LaLiga. Este conflicto surge en un contexto donde la piratería de contenido deportivo representa un desafío económico significativo para LaLiga, que busca proteger sus derechos de transmisión y los ingresos asociados. LaLiga estima que la piratería le cuesta cientos de millones de euros al año, afectando a los clubes y a la industria del fútbol en general. La introducción del sistema ECH por parte de Cloudflare, diseñado para mejorar la privacidad y seguridad de la navegación web, ha complicado aún más los esfuerzos de LaLiga para combatir la piratería, ya que dificulta el rastreo del destino de las conexiones.

A pesar de la controversia y las quejas de los usuarios, LaLiga ha reiterado los bloqueos, alegando haber intentado negociar una solución con Cloudflare, sin éxito. La situación se agrava con las acusaciones de LaLiga hacia Cloudflare de facilitar el acceso a contenido pedófilo, que la empresa estadounidense niega rotundamente, calificándolas como “acusaciones infundadas” destinadas a desviar la atención del problema central del sobrebloqueo de contenidos. Cloudflare mantiene su compromiso de colaborar con los titulares de derechos, pero insiste en que LaLiga no le ha dejado otra opción que recurrir a la vía legal. La empresa estadounidense también alega que el bloqueo indiscriminado afecta a aproximadamente 160.000 páginas web que utilizan sus servicios en España, servicios que son cruciales para protegerlas de ataques de denegación de servicio (DDoS) y otros problemas de conectividad. El desenlace de este litigio podría tener un impacto significativo en cómo se equilibra la protección de los derechos de autor con la libertad de acceso a la información en internet.