La tensión interna en Somos Perú ya no se maneja en voz baja. El vocero oficial de la bancada, Héctor Valer Pinto, acusó públicamente al presidente José Jerí Oré de haberse distanciado del partido y de sostener una dinámica de acercamientos políticos con Fuerza Popular, Alianza para el Progreso y Acción Popular. Según su versión, ese giro estaría vinculado a “favores” que el mandatario estaría devolviendo a grupos que, afirma, facilitaron su llegada al poder.
Valer sostiene que el quiebre comenzó apenas una semana después de instalado el nuevo gobierno, cuando Jerí pidió licencia a su militancia. Desde entonces —asegura— el presidente no responde llamadas ni mensajes de los parlamentarios de su propia bancada, pese a los reiterados intentos por restablecer canales de coordinación. Para el vocero, el problema no es solo orgánico: advierte que el silencio del jefe de Estado impide conocer con claridad la orientación política del Ejecutivo.
“Queremos saber a dónde va a conducir el país”, señaló Valer, al cuestionar que el presidente aún no haya emitido disposiciones que, a su juicio, definan la política general del gobierno. Como medida formal, informó que el 18 de diciembre envió un oficio solicitando una reunión en Palacio de Gobierno con los congresistas de Somos Perú, con el objetivo de retomar el diálogo y exigir definiciones.
Valer remarca que la falta de comunicación no es un asunto menor: sostiene que la bancada oficialista trabaja sin coordinación con el Ejecutivo, lo que debilita la articulación legislativa y alimenta incertidumbre sobre la ruta gubernamental. En esa línea, afirmó que los congresistas de Somos Perú no estarían siendo convocados a reuniones descentralizadas ni a actividades oficiales del presidente en regiones, algo que —según denuncia— sí ocurre con parlamentarios de otras bancadas.
El legislador señaló que, mientras representantes de Fuerza Popular, APP o Acción Popular tendrían acceso a espacios de coordinación y presencia política en regiones, la bancada del “corazón” quedaría excluida de manera reiterada. “Esa misma fraternidad con la que invita a todos… excepto a los de Somos Perú, queremos tener”, sostuvo. Para Valer, ese patrón refuerza la percepción de que el mandatario gobierna con alianzas externas antes que con su propio grupo parlamentario.
En paralelo, el vocero abordó un punto especialmente sensible: las publicaciones periodísticas que sugieren que el congresista Ilich López tendría una red de influencias dentro del Ministerio de Energía y Minas. Valer sostuvo que el silencio del presidente ante estas versiones impide a la bancada respaldar o desmentir con evidencias. “No sabemos si es verdad o no… y si fuese mentira, no tenemos prueba alguna para desmentir”, afirmó.
Pago de favores
El tramo más duro de la acusación llegó cuando Valer interpretó los encuentros de Jerí con otras fuerzas como un eventual intercambio político. “Él está pagando posiblemente los favores…”, dijo, al sugerir que el presidente estaría devolviendo apoyos que habrían sido determinantes para su elección. Como ejemplo, mencionó el vínculo cercano con Ilich López, con quien Jerí habría sido visto en actividades en Huancayo.
Según Valer, la influencia de López en Junín sería tan marcada que incluso el gobernador regional habría cuestionado al presidente por una supuesta “falta de objetividad” en decisiones vinculadas a esa región. El vocero fue más allá: afirmó que, de acuerdo con lo denunciado por la autoridad regional, López tendría “mayor poder de decisión política” en Junín que el propio mandatario. Para Somos Perú, ese escenario resulta preocupante porque, sostienen, abre dudas sobre quién fija realmente el rumbo político en determinados territorios.
Al cierre, Valer insistió en que la bancada observa “desde lejos” cómo gobierna Jerí y que, pese a que el presidente aún figura como integrante de Somos Perú, no serían considerados en decisiones estratégicas. “Son varias cosas que el señor presidente tiene que explicar… por lo menos al país”, remarcó.




