En su segunda visita a la ciudad, el cineasta peruano Juan Carlos Oganes, comenta sobre la producción de la que sería su décimo tercera película, que será grabada en la ciudad de Tingo María. Una película basada en el libro “Carta Roja” de la escritora ambina Marión Rolando, que relata la historia en la época del terrorismo.
¿Cómo nace la idea de llevar al cine la obra?
Marión escribió este libro hace varios años atrás, en la que hace una profunda investigación histórica sobre el terrorismo. Este tema puede sonar muy trillado para muchas personas, pero el enfoque que le ha dado es muy interesante y se aprecia el post de la captura de Abimael Guzmán, como los rezagos en el Alto Huallaga continuaron con esta ideología, a pesar de eso fueron disminuyendo, tanto la sociedad como las fuerzas armadas lograron sobrellevar esta situación, hasta dejar Tingo María y toda la zona del Huallaga como está ahora. Más libre, más pacífica. Se nos presentó una amistad mutua el año pasado. Ahí me preguntó si la novela podría ser llevada a la pantalla grande, leí la historia, me gustó muchísimo y heme aquí.
Hablemos sobre los actores
De Huánuco tenemos a Esperanza Rosales y Antonio Robles (Toño), son co–protagonistas. Hay varias subhistorias que tienen muchos protagonistas. Están Reynaldo Arenas, Mayella Lloclla, Cristian Esquivel, entre otros de gran trayectoria, también tendremos varios locales. Esperamos tener el eco y el apoyo de la empresa pública y privada aquí. La misión de sacar la película va si o si, pero si no hay apoyo de las autoridades tenemos que irnos a hacerla a otro lugar, hay interesados en San Martín, Madre de Dios y Pucallpa que tienen selva y podrían asemejarse a esto, pero se tendría que alterar el guión. Ahora estamos en conversaciones con las municipalidades de Tingo María y Huánuco, esperemos también que el Gobierno Regional nos apoye.
¿Se puede vivir de cine en el Perú?
Tengo 22 años en el cine, ya he hecho 12 películas. Es difícil, sí se puede pero no es tanto, porque no hay una industria como en Hollywood. Prácticamente mucha gente hace cine porque ama el arte.
¿Por qué seguir en esto?
Hay una diferencia entre hacer lo que te apasiona y hacer las cosas por dinero, puedes subsistir con cosas alternas, pero si tu no haces las cosas que dicta tu corazón, vas a crecer frustrado, amargado, vas a sentir que algo te falta en la vida. Estoy muy feliz de hacer lo que amo, aun teniendo menos recursos, tengo mucho respeto y cariño, eso no lo compra el dinero.
¿Cuál ha sido la película que le ha traído más satisfacciones?
“Gloria del pacífico”, estuvo siete semanas en salas comerciales, después no quisieron proyectarlo a nivel nacional. Pero la llevamos de forma independiente a casi toda las ciudades del país, no pudimos ir a todos porque lo llevé con mis propios peculios, pero la gente lo aplaude y llora al final. Cuando la gente me dice “gracias por hacernos amar al Perú, a mi patria”, eso no tiene precio.
Qué recuerdos te trae “El limbo de los sueños”, ganadora de un festival en EE.UU.
Mi primer largometraje. Fue muy curioso, porque se hizo en digital, la primera que se hacía en digital, a pesar del formato de filmación el contenido que tenía era muy apreciado por el público. Y dije voy por buen camino. Se estrenó en el Perú en el 2001.
¿Tiene algún mensaje para los lectores?
Si, que uno no ama lo que no conoce y si algo te cuesta hasta con sangre, ahí es cuando le das el valor necesario, nuestra historia es riquísima, por que mirar afuera si eso se puede llevar al cine y si con mi arte puedo entretener y a la vez educar siento que he cumplido mi misión, y más que hacer cine es tocar los corazones de mis compatriotas y motivarlos a hacer patria. Eso es lo que siento que debo hacer para irme de este mundo realizado.




