La jornada del viernes en la Bolsa de Nueva York evidenció una marcada disparidad, reflejando la creciente inquietud en los mercados globales ante las renovadas tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. Este nerviosismo se generó tras las declaraciones del expresidente Donald Trump, quien acusó a Pekín de incumplir los acuerdos pactados en materia arancelaria. La volatilidad se produce en un contexto donde la economía global busca consolidar su recuperación tras periodos de incertidumbre.
Según la investigación publicada por El Comercio, al cierre de la sesión, el Dow Jones logró un ligero avance del 0,13%, alcanzando los 42.270,07 puntos. En contraste, el Nasdaq experimentó un retroceso del 0,32%, situándose en 19.113,77 unidades. El S&P 500, por su parte, se mantuvo prácticamente estable, con una mínima variación negativa del -0,01%, cerrando en 5.911,69 puntos.
El impacto de la guerra comercial se ha convertido en un factor determinante para el desempeño del mercado, como señaló Tom Cahill, analista de Ventura Wealth Management. Cahill destacó que, de no ser por estas tensiones geopolíticas, el panorama económico sería considerablemente más favorable. La incertidumbre generada por las políticas comerciales proteccionistas y las acusaciones mutuas entre las dos potencias económicas mundiales pesan sobre la confianza de los inversores.
A pesar de la preocupación latente, el analista también destacó la evolución positiva del índice PCE, la medida de inflación preferida por la Reserva Federal (Fed). Este índice, que mide los precios del gasto en consumo personal, registró un aumento del 2,1% en los últimos 12 meses hasta abril, situándose por debajo de la cifra del mes anterior. Este dato alimenta las expectativas de una posible flexibilización de la política monetaria por parte de la Fed, lo cual podría impulsar el crecimiento económico.
No obstante, el optimismo se ve contrarrestado por la reacción de los inversores ante las críticas de Trump hacia China. Sus comentarios en la plataforma Truth Social, acusando a Pekín de “violar totalmente su acuerdo” arancelario con Estados Unidos, generaron una ola de cautela en los mercados. Estas declaraciones reavivaron los temores de un posible endurecimiento de la postura estadounidense hacia China, lo que podría desencadenar nuevas medidas proteccionistas.
José Torres, economista senior de Interactive Brokers, advirtió que Wall Street teme que las declaraciones de Trump sean solo un preludio de lo que está por venir. Esta inquietud se basa en la posibilidad de que el expresidente, en caso de regresar al poder, retome una política comercial agresiva hacia China, lo que podría desestabilizar aún más la economía global.
Este escenario de incertidumbre se suma a otros factores que influyen en el comportamiento de los mercados, como la evolución de las tasas de interés, los resultados empresariales y las perspectivas de crecimiento económico. La combinación de estos elementos crea un entorno complejo y volátil, donde los inversores deben actuar con cautela y estar atentos a las señales que emanan tanto de la política como de la economía.




