CIELO DE HUÁNUCO SIGUE CUBIERTO CON PREOCUPANTE DENSA NEBLINA DE HUMO, PRODUCTO DE LA QUEMA DE LOS BOSQUES EN LA REGIÓN

Por Ulises R. Guanilo Luna

Docente profesional en Turismo y Hotelería

Exdirector regional de la Dircetur Huánuco

Visitamos Wicash hace varios días, exactamente el domingo 18 de agosto, con un grupo de profesionales, técnicos y guías, para hacer un reconocimiento de los recursos arqueológicos y naturales del lugar. Un trabajo de campo que estaba pendiente de realizar hace varios meses. Partimos muy temprano hacia el centro poblado de Picsacocha, siendo esta una parada obligada antes de continuar hacia la subida de Wicash. Avanzamos gracias a la camioneta 4 x 4 del alcalde de  la Municipalidad de Pillcomarca, que nos dejó lo más cerca posible, hasta donde llegaba la trocha carrozable. A pesar, de ello hicimos una caminata de dos horas y media. Algunos tramos son muy peligrosos, con escalofriantes y mortales quebradas que no se pueden ver, por las gramicias alto andinas crecidas en la ruta y se puede dar un trágico paso al vacío. Mucho riesgo. Por ello debemos subir con personas que conocen el lugar. Avanzamos hasta llegar aproximadamente a los  4000 msnm, donde ubicamos los restos arqueológicos preincas de Wicash, totalmente destruidos por el tiempo. Luego, nos dirigimos a la parte más alta, llamada Wicash Punta, donde se aprecia una maravillosa vista panorámica de toda la ciudad capital de Huánuco y su gran cuenca hidrográfica del Huallaga…. Pero ¡oh sorpresa!, dicho grandioso paisaje no se pudo apreciar nítidamente en todo su esplendor, porque todo el cielo huanuqueño estaba cubierto por una densa neblina de humo, y que envuelve las cumbres, laderas y microcuencas de Huánuco. El intimidante humo proviene de la selva amazónica peruana, producto de la quema de los bosques y áreas verdes llamada «roce» una mala práctica de los agricultores y de personas insanas que se vienen apropiando indebidamente de miles de hectáreas de selva virgen, que sumado a los incendios forestales en la parte de Brasil, están causando graves daños e irreparable pérdida de la sensible y frágil flora y fauna de la Amazonía. No solo es humo y contaminación en el ambiente, sino que mucha vida silvestre se está extinguiendo trágicamente. Seres inocentes e indefensos que sienten, sufren y se les incinera despiadadamente la vida. Desde la cumbre de Wicash se aprecia la neblina de humo que proviene de la selva de Pucallpa, parte de Huánuco y de Pasco, que extingue nuestra flora y fauna. Según informes de Indeci, en menos de un mes se han registrado 98 incendios forestales en 18 regiones del país. La mayoría de los siniestros son causados por obra de las personas.  NUESTROS BOSQUES DEBEN SER DECLARADOS EN EMERGENCIA Y SANCIONAR DRÁSTICAMENTE A TODOS AQUELLOS QUE SIGUEN QUEMANDO GRANDES EXTENSIONES DE BOSQUES Y ÁREAS VERDES, ATENTANDO CONTRA LA BIODIVERSIDAD DE TODA LA SENSIBLE VIDA NATURAL Y EL DESARROLLO SOSTENIBLE DE LA HUMANIDAD.