Ciberseguridad: ¿La elección universitaria clave para el futuro en un contexto de creciente riesgo?

En un panorama global donde la ciberseguridad se ha convertido en una necesidad crítica, la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC) se prepara para lanzar su programa de pregrado en Ciberseguridad en marzo de 2026. Esta iniciativa responde al creciente número de ataques cibernéticos dirigidos tanto a entidades públicas como privadas, evidenciando la urgencia de contar con profesionales capacitados para proteger los activos digitales. Según el “Informe de Amenazas a la Ciberseguridad en el Perú 2023” del Centro de Ciberseguridad Industrial (CCI), el sector financiero y las infraestructuras críticas son los blancos más frecuentes de estos ataques en nuestro país.

Según el reportaje de El Comercio, la UTEC se une a otras instituciones como la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), la Universidad de Ciencias Aplicadas (UPC), SENATI y Cibertec, ampliando la oferta académica en esta área crucial.

Jesús Bellido, decano de la Facultad de Computación en la UTEC, destaca la íntima relación entre la expansión de los activos digitales y la creciente demanda de expertos en ciberseguridad. En un mundo donde prácticamente todas las industrias dependen de sistemas digitalizados para la gestión de nóminas, ventas y transacciones, la protección de estos datos se vuelve primordial. La necesidad de salvaguardar esta información de filtraciones, modificaciones y tergiversaciones es lo que impulsa la importancia de la carrera de ciberseguridad.

La realidad que justifica esta demanda se manifiesta diariamente en las noticias, con reportes frecuentes de filtraciones de datos empresariales, ataques a instituciones bancarias y la toma de control de páginas web. Bellido incluso señala cómo la oferta de bases de datos, en lugar de software pirata, se ha convertido en un negocio lucrativo en lugares como Wilson, reflejando la alta valoración de la información en el mercado negro digital.

Las estadísticas respaldan estas afirmaciones. Un estudio del Grupo Banco Mundial, titulado “Economía de la Ciberseguridad para los Mercados Emergentes” (2024), revela un aumento del 21% en los ciberincidentes a nivel global entre 2014 y 2023. Lo que resulta aún más alarmante es el incremento del 25% anual en la misma métrica para la región de Latinoamérica y el Caribe, evidenciando una vulnerabilidad particular en estas zonas.

Fabiana Ramírez, investigadora de seguridad de ESET LA, explica que este fenómeno en Latinoamérica es similar a lo que ocurrió previamente en Europa: una rápida digitalización de la información por parte de entidades gubernamentales, el sector salud y otros rubros, impulsada por la pandemia, que dejó de lado la ciberseguridad. Esta situación ha ampliado la superficie de ataque para los cibercriminales, quienes aprovechan las oportunidades que se presentan en entidades de carácter internacional, independientemente de su ubicación geográfica. “El costo promedio de una brecha de datos en Latinoamérica es de US$2.7 millones, según el ‘Informe sobre el Costo de las Brechas de Datos 2023’ de IBM”, un dato que subraya la importancia de invertir en ciberseguridad.

En cuanto a la propuesta académica de la UTEC, Bellido detalla que la formación de los futuros expertos en ciberseguridad se centrará en tres pilares fundamentales: seguridad a nivel de hardware, seguridad a nivel de software y gestión de proyectos de ataque y defensa en ciberseguridad. Esta última área es crucial, ya que la comprensión de las técnicas de ataque es esencial para una defensa efectiva. La aparición de la carrera de ciberseguridad busca estandarizar el conocimiento, frente a un pasado donde la mayoría de profesionales llegaban al sector de manera autodidacta, con un camino más tortuoso de prueba y error.

Además, Bellido destaca la importancia de la inteligencia artificial (IA) en el campo de la ciberseguridad. Si bien la IA puede ser utilizada para desarrollar software seguro, detectar vulnerabilidades y crear escenarios de ataque y defensa de manera más rápida, también puede ser aprovechada por los ciberdelincuentes para potenciar sus ataques. Por lo tanto, la enseñanza en torno a la IA se ha convertido en una parte fundamental del plan de estudios de la UTEC, aunque se enfatiza que debe ser utilizada como un complemento y ayuda al trabajo humano, no como un sustituto.