China impone fuertes aranceles a EE UU en escalada de guerra comercial

La guerra comercial entre Estados Unidos y China ha escalado a niveles preocupantes, impactando directamente en la economía global. Las tensiones se intensifican con el aumento recíproco de aranceles, generando volatilidad en los mercados bursátiles y sembrando incertidumbre sobre el futuro del comercio internacional. Este conflicto se desarrolla en un contexto donde la globalización enfrenta un creciente escrutinio y las políticas proteccionistas ganan terreno.

Según el reportaje de The New York Times, Beijing ha respondido a los aranceles impuestos por el gobierno estadounidense, elevando sus propios gravámenes sobre productos importados de Estados Unidos hasta un 125%. Esta represalia se produce después de que la Casa Blanca incrementara sus aranceles sobre bienes chinos, sumándolos a los ya existentes, alcanzando un total del 145%.

La escalada arancelaria ha provocado una reacción inmediata en los mercados. El Stoxx Europe 600 experimentó un descenso cercano al 1%, reflejando la inquietud de los inversores ante el incremento de las tensiones comerciales. En Wall Street, los futuros del S&P 500 apuntaban a una apertura ligeramente al alza, aunque la volatilidad persiste como una constante en el panorama financiero. Este escenario recuerda la situación de incertidumbre vivida durante el inicio de la pandemia de COVID-19, tal y como ha manifestado el CEO de BlackRock, Larry Fink.

Entre los sectores más afectados por esta disputa comercial se encuentra la agricultura estadounidense. La pérdida del mercado chino como destino de exportación representa un duro golpe para los agricultores, especialmente en estados de tendencia republicana, quienes fueron clave en la victoria electoral del entonces presidente Trump. Este impacto económico se suma a las preocupaciones sobre el aumento de la inflación, aunque el último Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró un incremento del 2,4%, cifra inferior a las expectativas del mercado, pero que no refleja aún el impacto total de los nuevos aranceles.

En el ámbito político, legisladores republicanos se encuentran en una encrucijada, divididos entre su tradicional oposición a los aranceles y su lealtad al expresidente Trump. La suspensión temporal de aranceles para la mayoría de los países, a excepción de China, ha generado cierto alivio, aunque persiste la preocupación por el impacto a largo plazo de esta política comercial. Por otro lado, el presidente francés Emmanuel Macron ha calificado esta pausa como una oportunidad para la negociación, aunque advierte que la situación sigue siendo “frágil” debido a los aranceles que aún se mantienen sobre el acero, el aluminio y los automóviles.

La Unión Europea, por su parte, busca una solución negociada con Estados Unidos que beneficie a ambas partes. El comisario de Comercio de la UE se reunirá con sus homólogos estadounidenses en Washington para explorar posibles acuerdos. Paralelamente, se ha observado una notable caída del dólar estadounidense, alcanzando su nivel más bajo en tres años, lo que refleja una reevaluación del atractivo de los activos estadounidenses ante la incertidumbre generada por las políticas comerciales.