Según el reportaje de El País, el FC Barcelona, vigente campeón de la Liga española, se desplaza al norte de Inglaterra para enfrentarse al Newcastle de Eddie Howe sin Lamine Yamal. La ausencia del joven talento podría abrir la puerta para que otros jugadores, como Raphinha, asuman un papel más protagónico en el frente de ataque.
El Newcastle United, conocido popularmente como “las urracas”, representa un oponente de alto nivel. La temporada pasada, demostraron su solidez al finalizar en la quinta posición de la Premier League, superados únicamente por los gigantes Liverpool, Arsenal, Manchester City y Chelsea. Este rendimiento les valió un lugar en la máxima competición europea, donde buscarán emular o superar hazañas del pasado. En la edición de 1997/98, el Newcastle ya propinó un duro golpe al Barcelona, derrotándolo en su propio estadio con una actuación memorable del colombiano Faustino Asprilla, quien marcó un hat-trick.
A pesar de la dificultad que entraña el partido, el Barcelona parte, en teoría, como favorito. No obstante, la historia reciente y la calidad del rival obligan a los de Hansi Flick a no confiarse y a afrontar el encuentro con la máxima concentración. El Newcastle, con su afición entregada y un estilo de juego vertical y dinámico, buscará repetir la gesta de hace más de dos décadas y amargar el debut europeo del conjunto catalán. La clave para el Barcelona estará en controlar el ritmo del partido, minimizar los errores en defensa y aprovechar las oportunidades que se presenten en ataque.
Los primeros 45 minutos del encuentro fueron un reflejo de la intensidad esperada. El árbitro sueco Glenn Nyberg no dudó en mostrar tarjetas amarillas a Dan Burn y Gerard Martín. El Barcelona intenta establecer su dominio a través de la posesión, con Pedri y De Jong como ejes en la medular, sin embargo, la presión constante del Newcastle dificulta la creación de ocasiones claras. Raphinha tuvo una oportunidad en un lanzamiento de falta, pero su disparo no encontró portería. El Newcastle, por su parte, apostó por la velocidad de sus atacantes, con Elanga generando peligro por la banda y poniendo a prueba al guardameta Joan García, quien respondió con seguridad en un par de intervenciones clave.




