César Acuña vuelve a la carrera presidencial. El líder de Alianza para el Progreso (APP) anunció este lunes 13 de octubre su renuncia al Gobierno Regional de La Libertad para tentar, por tercera vez, la Presidencia de la República en las elecciones de 2026.
Su decisión, difundida a través de un comunicado, marca el cierre anticipado de una gestión regional polémica y el inicio de una nueva apuesta política en un escenario nacional marcado por la crisis institucional y la desconfianza ciudadana.
“Esta decisión implica mi renuncia como gobernador de la región La Libertad. Con la satisfacción de dejar un legado con proyectos que transformarán la vida de los liberteños y con la firme convicción del deber cumplido”, expresó Acuña, quien aseguró que su objetivo será “convertirse en el presidente de los jóvenes que quieran estudiar, trabajar y salir adelante”.
Aunque Acuña destacó los proyectos de infraestructura y programas sociales de su gestión, su salida ocurre en medio de críticas por presuntas irregularidades, obras paralizadas y denuncias de uso político del aparato regional a favor de su partido. Además, La Libertad continúa siendo una de las regiones más violentas del país, con 189 homicidios registrados solo en lo que va de 2025, según cifras del SINADEF.
El analista Juan Carbajal advierte que, desde 2017, la región acumula más de 1.400 asesinatos, una cifra que evidencia el fracaso de las estrategias regionales contra el crimen organizado. “La inseguridad no solo no se redujo, sino que se consolidó como uno de los principales problemas estructurales del norte peruano”, señaló.
Acuña busca llegar a Palacio tras dos intentos fallidos: en 2016 y 2021, campañas en las que no logró superar la primera vuelta pese a sus cuantiosos recursos y presencia mediática. En esta nueva contienda, promete una “reforma profunda y necesaria” para enfrentar la inseguridad, reactivar la economía y crear “dos millones de empleos en cinco años”, además de garantizar servicios básicos como agua, luz y carreteras.




