Una serie de graves deficiencias en centros de salud del ámbito de la provincia de Huamalíes, en la región Huánuco, fueron advertidas por el consejero delegado Ricardo Prado, quien informó que durante inspecciones realizadas en los distritos de Llata y Puños, se identificaron equipos biomédicos malogrados, carencia de materiales básicos y un notorio desabastecimiento que afecta directamente a los usuarios.
En el Centro de Salud de Libertad, por ejemplo, se hallaron equipos de cómputo y biomédicos en estado regular o completamente inoperativos. Esta misma situación se repite en el Centro de Salud de Provenir, que además no cuenta con servicio de internet y presenta fallas en sus impresoras y computadoras.
Deficiencias estructurales y falta de ambulancia
Prado fue enfático al señalar que el Centro de Salud del distrito de Puños, categorizado como I-3, requiere con urgencia la renovación de todos sus equipos biomédicos y de cómputo. Asimismo, denunció que este establecimiento no ha recibido dotación de ambulancia ni en la gestión actual ni en la anterior, pese a que la única unidad disponible fue donada por una minera hace más de 15 años y ya cumplió su vida útil.
En ese mismo distrito, se detectó la ausencia de materiales de oficina y combustible para programas estratégicos de salud, así como la falta de servicios básicos como telefonía móvil. “Los profesionales tienen que caminar hasta una hora para encontrar señal”, señaló.
Atención deficiente y condiciones insalubres
Durante su recorrido por el Centro de Salud de Poque, ubicado en zona de influencia minera, el consejero constató una alta demanda de usuarios esperando atención, pese a que el local no cuenta con servicios higiénicos para el público. En Pampas del Carmen, en tanto, se identificó la existencia de un botadero de desechos provenientes de otros establecimientos de salud, lo cual —según remarcó— representa un atentado contra la salud pública.
El Hospital de Llata también enfrenta limitaciones en insumos médicos, mientras que en Illahuasi, zona de frontera entre Huánuco y Áncash, el centro de salud aún opera con categoría 1-1 pese a los pedidos de recategorización. “No se ha enviado ningún material de oficina este año”, afirmó Prado.
Dato:
Las inspecciones fueron realizadas en compañía de otros consejeros regionales, quienes levantaron actas conforme a las normativas del Ministerio de Salud. Según Prado, la Dirección Regional de Salud y la Gerencia de Desarrollo Económico del Gobierno Regional ya han sido notificadas de esta situación, exigiendo acciones inmediatas.




