Aparte de tener un buen equipo, Cultural Rosario tiene una buena hinchada. El equipo rojinegro llegó acompañado por una nutrida barra de unas 200 personas entre niños, jóvenes y adultos, que lo alentaron incansablemente durante los 90 minutos; algunos celendinos residentes en Huánuco estuvieron también, aunque un tanto alejados con los que llegaron de su tierra.
Quisieron colocar una gigantesca banderola en el alambrado de la tribuna de occidente, pero el comisario y la policía les impidieron señalando que es prohibido, por lo que tuvieron que sacarlo; pero de todas maneras las colocaron encima de ellos en la misma gradería.
Alentaron a su equipo con la ‘maquinita’ ¡Celendín! ¡Celendín!…., con arengas y canciones propias de su pueblo.
Cuando se produjo el gol fue la locura y fuera del estadio esperaron a su equipo para celebrar juntos con saludos, abrazos y bailando, por lo que consideraron una hazaña.
Uno de los acompañantes de la barra manifestó que pensaban que el equipo de Huánuco era más peligroso, pero expresaron que su equipo jugó muy bien. Añadió que esperan que la vuelta se juegue en Celendín y que de todas maneras ellos acompañarán a su equipo a donde sea.




