Causa más grande del mundo

Causa más grande del mundo

La región de Huánuco ha logrado un nuevo Récord Guinness que merece ser celebrado y enorgullece a todos sus habitantes. La elaboración de la causa más grande del país, con la deliciosa papa amarilla como protagonista, ha permitido que más de siete mil personas degusten este plato tradicional en Amarilis, Huánuco, Perú. Detrás de este logro se encuentra el arduo trabajo de los productores de papa nativa, quienes han contribuido con cientos de sacos de papas para hacer posible esta hazaña. 

Es importante destacar el papel fundamental de la Dirección Regional Agraria y el asesoramiento de los ingenieros agrónomos en este éxito. Los campesinos de la región, a pesar de las dificultades para producir la papa nativa, han demostrado su capacidad para abastecer a la región y al país sin escasez durante la pandemia y a lo largo de los años. 

En Huánuco se cultivan seiscientas variedades de papa nativa, siendo la papa amarilla la más destacada a más de 3,500 metros sobre el nivel del mar.

Lo más admirable es que los agricultores de Huánuco logran producir la papa amarilla sin utilizar fertilizantes ni químicos, preservando así su sabor, color y forma características. Esta papa es un tesoro culinario y un orgullo para la región, siendo un testimonio de la riqueza agrícola que poseemos. Un representante de los campesinos señala que con una semilla de papa pueden producir hasta ochocientos kilos, demostrando su conocimiento ancestral y su dedicación a pesar de la falta de apoyo de la Dirección Regional de Agricultura.

Es evidente que se requiere un cambio y una transformación en la Dirección Regional de Agricultura. Los funcionarios deben conocer la realidad de la región y trabajar en conjunto con los agricultores para impulsar el desarrollo agrícola de Huánuco. Es lamentable que muchas veces los funcionarios solo acudan a la región para obtener una fotografía, sin tomar acciones reales para solucionar los problemas que enfrentan los campesinos. Es necesario un compromiso genuino y una identificación con las necesidades y aspiraciones del campo.

El testimonio valiente del agrónomo y campesino, Julio Contreras, quien trabaja sin el apoyo de la Dirección Regional de Agricultura y enfrenta dificultades como la falta de agua en las alturas de Ambos, refleja la realidad que viven muchos agricultores en la región. A pesar de las limitaciones, continúan trabajando con herramientas ancestrales y respetando el ciclo de vida de los cultivos. Estos campesinos son ejemplo de dedicación y honradez, a pesar de la falta de apoyo del gobierno central y las autoridades políticas.

Es hora de que el gobierno preste atención a la región de Huánuco y brinde el apoyo necesario para impulsar su desarrollo agrícola. La labor de los campesinos es vital para el país y merecen el reconocimiento y respaldo por parte de las autoridades. No debemos olvidar que su trabajo incansable no solo beneficia a sus propias familias, sino también a toda la población huanuqueña y del país. 

Es momento de que las promesas electorales se conviertan en acciones concretas para mejorar la calidad de vida de los agricultores y valorar la riqueza agrícola que posee Huánuco.