Más de una década después de iniciada, la construcción de las aulas de la Institución Educativa N° 64525, ubicada en la comunidad nativa de Santa Martha (Codo del Pozuzo, Puerto Inca), continúa inconclusa. El proyecto, iniciado en 2011 bajo la gestión del entonces gobernador regional Luis Picón Quedo, permanece abandonado desde 2014, sin que se haya realizado la entrega oficial a la comunidad ni a la UGEL de Puerto Inca.
Infraestructura en ruinas
De acuerdo con testimonios recogidos en la zona por el actual director del colegio, Enoch Calderón Jara, las estructuras presentan graves deficiencias: techos perforados, instalaciones sanitarias incompletas, ausencia de divisiones adecuadas, falta de energía eléctrica, sistemas de agua inoperativos, y deterioro generalizado de puertas, ventanas y estructuras de concreto. Las condiciones han puesto en riesgo la seguridad y la salud de más de 170 escolares de los niveles inicial, primaria y secundaria.
A esto se suma que varios elementos fueron instalados sin criterios técnicos adecuados a la zona. Por ejemplo, el techo de Polipropileno Fibra Forte, inapropiado para un clima cálido y de fuertes vientos, ha cedido al deterioro. Incluso los juegos metálicos infantiles han sido instalados sin base técnica ni materiales adecuados.
Padres y autoridades comunales aseguran que denunciaron estos hechos ante la Fiscalía de Puerto Inca. Sin embargo, hasta la fecha no ha habido avances sustanciales. Según indicaron, la imposibilidad de desplazarse hasta la ciudad de Huánuco —un viaje de aproximadamente 14 horas— ha dificultado dar seguimiento al proceso, por razones económicas y logísticas.
También lamentaron que autoridades locales de Codo del Pozuzo y Puerto Inca no hayan brindado respaldo en su momento. “Hasta hoy nos sentimos olvidados y marginados”, comentaron algunos comuneros, quienes pidieron no ser citados por temor a represalias.
Reclamo por justicia educativa
Los habitantes de Santa Martha demandan la intervención inmediata del Gobierno Regional de Huánuco y de los organismos competentes, para culminar una obra que consideran crucial para el desarrollo de su niñez. También pidieron que se determinen responsabilidades administrativas y penales contra quienes, según afirman, permitieron el abandono de una infraestructura financiada con recursos públicos.
Dato:
La comunidad Kakataibo reitera que la educación no puede seguir siendo postergada ni tratada como un favor. “La obra no solo está inconclusa; simboliza el desinterés histórico por los pueblos originarios”, manifestó Calderón Jara, quien también solicitó apoyo de organismos defensores de derechos indígenas.




