Casos de sarampión en Kansas podrían estar relacionados con brote en Texas

La propagación del sarampión preocupa a las autoridades sanitarias de varios estados del país, con un aumento significativo de casos que pone en alerta sobre la vulnerabilidad ante enfermedades prevenibles por vacunación. Las cifras más recientes revelan un incremento notable en Kansas, mientras que otros estados como Ohio, Texas, Nuevo México y Oklahoma también reportan brotes activos. La situación recuerda la importancia de mantener altas tasas de inmunización para proteger a la población.

Según la investigación publicada por The New York Times, los casos de sarampión en Kansas se han más que duplicado en la última semana, alcanzando un total de 20. Paralelamente, en Ohio se ha detectado otro brote que ha afectado a 10 personas, según informaron funcionarios de salud pública locales este miércoles.

Los brotes de sarampión en Estados Unidos han experimentado un repunte durante este año. Destaca el brote de Texas occidental, que ha afectado a más de 320 personas y ha requerido la hospitalización de 40 pacientes. Las autoridades sanitarias temen que este brote texano esté originando otros focos infecciosos en otras regiones del país. Además, se han contabilizado más de 40 casos de sarampión en Nuevo México, y siete en Oklahoma. Funcionarios de salud de ambos estados han confirmado la conexión de estos contagios con el brote originado en Texas.

En Kansas, el virus del sarampión ha afectado principalmente a niños no vacunados en el suroeste del estado. El análisis genético sugiere un vínculo entre estos casos y los brotes de Texas y Nuevo México, según informaron funcionarios de salud estatales a The New York Times. Adicionalmente, catorce estados han informado sobre casos aislados de sarampión en lo que va de 2025, la mayoría de ellos asociados a viajes internacionales. En Ohio, nueve de los diez casos se rastrearon hasta un hombre no vacunado que había viajado recientemente al extranjero. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha expresado su preocupación por la disminución global en la cobertura de vacunación contra el sarampión, lo que aumenta el riesgo de brotes a nivel mundial.

El doctor Bruce Vanderhoff, director del Departamento de Salud de Ohio, expresó su preocupación, pero no sorpresa, ante la aparición de casos en su estado, dada la actividad del sarampión en Texas, Nuevo México y otros estados del país. Los expertos advierten que la disminución en las tasas de vacunación a nivel nacional ha dejado al país expuesto a un resurgimiento de enfermedades prevenibles, como el sarampión. La cobertura de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) en niños de jardín de infancia se sitúa justo por debajo del 93% para el año escolar 2023-24, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Para evitar brotes, los expertos recomiendan que al menos el 95% de la población de una comunidad esté vacunada. En Kansas, alrededor del 90% de los niños de jardín de infancia recibieron la vacuna MMR en el año escolar 2023-24, según datos estatales. Mientras tanto, en Ohio, aproximadamente el 89% de los niños de jardín de infancia recibieron la vacuna MMR en el mismo período. El sarampión, que se transmite cuando una persona infectada respira, tose o estornuda, es uno de los virus más contagiosos conocidos. La inmunidad colectiva, también conocida como inmunidad de grupo, es crucial para proteger a aquellos que no pueden ser vacunados, como los bebés pequeños o las personas con ciertas condiciones médicas.

Pocos días después de la exposición, las personas infectadas pueden desarrollar fiebre alta, tos, secreción nasal y ojos rojos y llorosos. Posteriormente, aparece una erupción característica, inicialmente como manchas rojas planas en la cara, que luego se extienden al cuello y al torso, abarcando el resto del cuerpo. En la mayoría de los casos, estos síntomas desaparecen en unas pocas semanas. Sin embargo, en situaciones excepcionales, el virus puede causar neumonía, dificultando la oxigenación de los pacientes, especialmente en niños. La infección también puede provocar inflamación cerebral, lo que puede ocasionar daños permanentes, como ceguera, sordera y discapacidades intelectuales. De cada 1.000 niños que contraen sarampión, entre uno y dos fallecen, según el CDC.

En el brote de Texas, se ha registrado la muerte de un niño, la primera de este tipo en Estados Unidos en una década. Además, se ha notificado una muerte sospechosa por sarampión en Nuevo México. La información disponible subraya la importancia de mantener programas de vacunación sólidos y de abordar las preocupaciones sobre la seguridad de las vacunas para garantizar la salud pública y prevenir futuros brotes.