Juan Alvarado asegura que su detención fue un atropello y defiende su rol político, “se han vulnerado mis derechos”
Luego de 21 meses bajo prisión preventiva en el penal de Potracancha, el exgobernador de Huánuco, Juan Alvarado Cornelio, fue liberado por decisión de la Sala Penal de Apelaciones Permanente de Huánuco. En entrevista con el Diario Ahora, Alvarado insistió en su inocencia, justificó su gestión y responsabilizó a terceros de varios de los problemas surgidos durante su administración. A continuación, se presentan sus declaraciones en un marco de objetividad y transparencia, con el propósito de que los lectores evalúen sus argumentos.
El caso “Laptop” y su liberación
El exgobernador enfrenta acusaciones graves relacionadas con el caso “Laptop”. Según la Fiscalía, Alvarado habría liderado una organización criminal conocida como “Los negociadores de la región”, implicada en la compra irregular de 7,995 laptops y en el direccionamiento de obras públicas para beneficiar a familiares y allegados. Pese a esto, la justicia ordenó su liberación, cambiando su prisión preventiva por comparecencia con restricciones.
“Se han vulnerado el derecho a la defensa y al principio de inocencia. Todo ciudadano tiene derecho a ser tratado conforme a la Constitución, y en mi caso, esto no se respetó”, expresó Alvarado tras su liberación.
El exgobernador negó rotundamente las acusaciones: “No hay pruebas concretas que demuestren que he cometido delito alguno. No existe evidencia de corrupción en mi gestión”.
La compra de laptops: un proyecto polémico
Uno de los puntos más controvertidos de su administración fue la compra de laptops para docentes, que según Alvarado fue parte de su plan para fortalecer la educación en Huánuco. Aunque el proyecto enfrentó críticas por la baja calidad de los equipos, el exgobernador se desmarcó de la responsabilidad técnica.
“La adquisición se hizo a través de Perú Compras, una entidad adscrita al Ministerio de Economía. Nosotros no seleccionamos las características de las laptops. Ese proceso lo maneja un equipo técnico independiente”, afirmó.
Además, señaló que las especificaciones técnicas fueron establecidas por el área de desarrollo social del gobierno regional. “Fue un área técnica la que definió las características de las laptops. Ellos realizaron los estudios necesarios y presentaron las especificaciones. Yo no intervenía en esas decisiones porque mi rol era político, no técnico”, sostuvo.
Crisis en salud y la pandemia
La pandemia de COVID-19 también marcó su gestión. Cuando se le cuestionó sobre la demora en la instalación de una planta de oxígeno, que terminó siendo inoperativa, Alvarado alegó que su adquisición fue un proceso técnico y no político. “La elección de la planta no la hice yo, sino los técnicos del área de salud. Había escasez global de equipos, y ellos decidieron en base a los parámetros técnicos”, explicó.
Reconoció, sin embargo, que hubo esfuerzos de la sociedad civil para apoyar durante la crisis, mencionando a empresarios locales que ofrecieron alternativas. A pesar de ello, justificó las decisiones tomadas por los responsables técnicos y calificó los procedimientos de adquisición como “lentos, pero ajustados a las normativas”.
Proyectos inconclusos y gestión de infraestructura
Durante la entrevista, Alvarado destacó algunas obras iniciadas bajo su gestión, como la carretera de cuatro carriles y el malecón Soberón, las cuales quedaron inconclusas. “Dejamos proyectos listos para ser ejecutados. Me alegra que algunos se estén concluyendo ahora, porque lo importante es que las obras beneficien a la población”, dijo.
No obstante, evitó asumir responsabilidad por los retrasos y señaló que los procesos burocráticos y la pandemia afectaron el avance de los proyectos. “El sistema administrativo del Estado es lento y engorroso. Esto no es exclusivo de mi gestión; afecta a todos los gobiernos regionales”, argumentó.
Críticas al sistema judicial
Alvarado fue enfático en señalar lo que considera irregularidades en su proceso judicial. “Me han calumniado sin pruebas concretas. Para que exista corrupción debe haber una intermediación entre el funcionario público y otra persona, y eso no ha ocurrido en mi caso. No hay pruebas ni comunicaciones que me incriminen”, afirmó.
Alvarado concluyó la entrevista señalando: “Lo que he vivido ha sido un proceso muy duro. Perdí lo más valioso, como a mi madre, mientras estaba detenido. Solo quiero que se esclarezca la verdad y que se sepa que siempre trabajé con honestidad”.
El complejo deportivo y la gestión posterior
Alvarado también fue consultado sobre el complejo deportivo, una obra iniciada durante su gestión pero que enfrentó críticas posteriores por supuestos problemas estructurales. El exgobernador afirmó que la obra quedó prácticamente concluida antes de que su mandato terminara. “El complejo no le faltaba casi nada; estaba listo para inaugurar”, aseguró.
Sin embargo, destacó que las mejoras realizadas durante la gestión de su sucesor, el gobernador Pulgar, no eran necesarias desde su perspectiva. “Nosotros implementamos el complejo y ya estaba terminado. Lo que se hizo después no refleja problemas estructurales que nosotros dejáramos pendientes”, declaró.
Dato:
El exgobernador calificó su detención como un atropello y acusó a los operadores de justicia de actuar de manera parcializada: “El sistema judicial no debe basarse en especulaciones ni en lo mediático. Espero que mi caso sirva para reflexionar sobre la necesidad de imparcialidad en la justicia”.




