En medio de la incertidumbre sobre el recorrido del vehículo presidencial conocido como el ‘cofre’, surgen nuevas revelaciones sobre las razones por las que este no cuenta con un sistema de posicionamiento global (GPS). Según un informe publicado por Narda Saavedra en el portal La República, esta carencia, lejos de ser un descuido, responde a motivos de seguridad que buscan proteger la integridad de la jefa de Estado.
El debate se intensificó tras la polémica sobre el recorrido del ‘cofre’ el pasado 24 de febrero, cuando se sospechó que la presidenta Dina Boluarte habría ingresado al condominio Mikonos, en el balneario de Asia, un lugar señalado por supuestamente servir como escondite del prófugo Vladimir Cerrón. Mientras la mandataria niega haber estado allí, el exconductor del vehículo presidencial, Félix Montalvo, y su defensa legal sostienen lo contrario, alimentando las dudas sobre la verdadera ruta seguida por el vehículo oficial.
La ausencia del GPS: un tema de seguridad
El comandante general de la Policía Nacional, Víctor Zanabria, explicó que la decisión de no incluir un GPS en el vehículo presidencial responde a medidas de seguridad. “No se puede brindar la ubicación en tiempo real de dónde está porque sería riesgo de atentado”, afirmó.
Zanabria también señaló que, aunque esto puede generar incertidumbre en situaciones específicas, la prioridad es garantizar la seguridad del jefe de Estado. “Lo que se prioriza es la seguridad del primer mandatario, no el interés colectivo de las actividades porque al final todas estas actividades son visibles, sabemos a dónde va, de dónde viene y de dónde sale”, agregó.
Esta explicación busca justificar la falta de un dispositivo que, para algunos, permitiría esclarecer situaciones como la actual, donde la ruta exacta del ‘cofre’ sigue siendo un misterio.
Reacción del Ministerio Público
La Fiscalía ha tomado cartas en el asunto al iniciar la reconstrucción de los hechos relacionados con el caso. La diligencia, llevada a cabo el 13 de diciembre, contó con la participación del exconductor del ‘cofre’, Félix Montalvo, quien tuvo la tarea de indicar la ruta seguida desde Palacio de Gobierno hasta el condominio Mikonos.
Durante la reconstrucción, el vehículo presidencial llegó a la vivienda de Dina Boluarte en el distrito de Surquillo, y posteriormente, al condominio en cuestión. Miembros de la Fiscalía solicitaron la lista detallada de los vigilantes que trabajaron los días 24 y 25 de febrero, en un esfuerzo por esclarecer si la presidenta realmente ingresó al lugar.
Las posiciones enfrentadas
Desde el Ejecutivo, Boluarte ha sido enfática al negar haber ingresado al condominio Mikonos. Sin embargo, la defensa legal de Félix Montalvo sostiene que la mandataria sí estuvo presente en el lugar. Esta contradicción ha generado una ola de críticas y especulaciones, especialmente en un contexto donde la transparencia gubernamental es una demanda constante de la ciudadanía.
Mientras tanto, el caso ha puesto bajo la lupa la falta de mecanismos tecnológicos que registren los movimientos del vehículo presidencial, así como las implicancias de la ausencia de un GPS.
El impacto político y social del caso
El caso del ‘cofre’ presidencial no solo pone en duda la versión de la mandataria, sino que también expone un tema de fondo: la tensión entre la seguridad presidencial y la transparencia en el ejercicio del poder. Para muchos, la falta de un GPS en el vehículo presidencial dificulta la rendición de cuentas en situaciones polémicas como esta.
Analistas políticos han señalado que este caso podría tener repercusiones en la credibilidad del gobierno de Dina Boluarte, especialmente si no se logra esclarecer los hechos de manera convincente. “La ausencia de herramientas tecnológicas básicas como un GPS, en un vehículo de tan alto perfil, genera desconfianza en un país donde la opacidad es una constante en la política”, comentó un especialista en seguridad.
El futuro del caso
La reconstrucción de los hechos y las investigaciones en curso prometen arrojar más luces sobre lo ocurrido el 24 de febrero. Mientras tanto, la presidenta Dina Boluarte enfrenta la presión de la opinión pública y de la Fiscalía para demostrar la veracidad de sus declaraciones.
Por ahora, el caso del ‘cofre’ presidencial sigue siendo un símbolo de los retos que enfrenta el gobierno en términos de transparencia y manejo de crisis.




