Casi un centenar de personas enferman por brote de sarampión en Texas y Nuevo México.

Una preocupante escalada de casos de sarampión ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias de Texas y Nuevo México. Cerca de un centenar de personas han enfermado, y se anticipa que la cifra continúe en aumento, según han advertido funcionarios de salud estatales. La reaparición de esta enfermedad, considerada erradicada en gran parte del mundo, subraya la fragilidad de la inmunidad colectiva y la importancia crucial de la vacunación.

Según la investigación publicada por The New York Times, un brote se ha estado propagando por la región de South Plains en Texas desde finales de enero, según informó el Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas el viernes. Las tasas de vacunación contra el sarampión en esta zona están considerablemente por debajo de los objetivos federales establecidos para garantizar la protección de la comunidad.

El Departamento de Salud de Texas confirmó el viernes la existencia de 90 casos de sarampión, afectando a al menos 77 niños. Además, se reportó que 16 personas requirieron hospitalización debido a complicaciones derivadas de la enfermedad. El epicentro del brote se localiza en el condado de Gaines, una zona agrícola cercana a la frontera con Nuevo México, donde la mayoría de los afectados no estaban vacunados contra el sarampión.

Paralelamente, el Departamento de Salud de Nuevo México identificó nueve casos de sarampión en el condado de Lea, que colinda con el área afectada en Texas. De estos casos, cuatro corresponden a niños. Las autoridades sanitarias de ambos estados están colaborando estrechamente para contener la propagación del virus, reforzando las campañas de vacunación y ampliando los centros de pruebas.

La situación se produce en un contexto de creciente preocupación entre los expertos en salud pública debido a la disminución de las tasas de vacunación a nivel nacional. En Texas, si bien se exige la vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubéola) para la asistencia a las escuelas públicas, se permiten exenciones por “razones de conciencia”. El condado de Gaines registra una de las tasas de exención más altas del estado, superando el 13% entre los estudiantes de primaria y secundaria.

Los datos revelan que la tasa de vacunación contra el sarampión entre los niños de jardín de infancia en el condado de Gaines fue del 82% el año pasado, aproximadamente 10 puntos porcentuales por debajo del promedio estatal. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan que se requiere una cobertura de vacunación superior al 95% para lograr la inmunidad de grupo y proteger a la población.

A nivel nacional, en 2024 se registraron 285 casos de sarampión en más de 30 estados, según los CDC. Esta cifra es alarmante, considerando que la enfermedad había sido declarada eliminada en Estados Unidos. El sarampión es altamente contagioso y puede provocar complicaciones graves e incluso la muerte. Aproximadamente uno de cada cinco no vacunados que contraen sarampión requiere hospitalización, según los CDC. La tasa de vacunación nacional contra el sarampión ha ido disminuyendo desde el inicio de la pandemia de COVID-19 en 2020, situándose por debajo del 93% el año pasado.