La situación de la infraestructura vial en nuestro departamento de Huánuco, continúa generando preocupación de la ciudadanía y los dirigentes locales. Diversas vías de acceso tanto principales como secundario se encuentra abandonado en espera de ejecución. A pesar de que los presupuestos ya han sido asignados por el MTC en coordinación con Provias. Diversas vías de acceso tanto principales como secundarias se encuentra abandonadas en espera de ejecución. Recordemos que solo el ocho por ciento de las vías han sido asfaltadas en nuestra región.
Según indicó Víctor Ceballos, dirigente social de Pachitea, las principales carreteras permanecen a la espera de expedientes técnicos pese a que los recursos económicos ya fueron transferidos. Cuestionó además que los trabajos realizados hasta la fecha no representan una verdadera mejora, sino simples “parchados” que no solucionan el problema de fondo. Ceballos criticó que en tramos como la carretera Central se intervenga de manera fragmentada, sin una visión de integración que garantice la transitabilidad continua.
La carretera Rancho–Panao–Chaglla es una de las más mencionadas por los dirigentes. Según Cristian Segovia, quien participa del seguimiento a dicho proyecto, existen más de 579 millones de soles disponibles para la ejecución del tramo Rancho–Panao–Chargán, de aproximadamente 62 kilómetros. Detalló que el acuerdo con el MTC prevé el inicio de obras para el mes de septiembre; sin embargo, hasta la fecha no se ha reportado presencia de maquinaria ni personal técnico en la zona. Esta situación ha incrementado la desconfianza de las comunidades, que temen que el proyecto vuelva a quedar en el papel.
Otras iniciativas como la propuesta de un ferrocarril bioceánico entre Perú y Brasil también han sido objeto de cuestionamientos. Dirigentes locales consideran que estas promesas terminan generando expectativas que nunca se concretan, perpetuando la frustración y la sensación de abandono en sectores históricamente postergados. A su juicio, las autoridades solo reaccionan ante medidas de fuerza o movilizaciones, y no por compromiso directo con el desarrollo territorial.
El ministro de Transportes visitó recientemente la región para anunciar el avance de algunos proyectos, incluyendo la vía Rancho–Panao–Chaglla. No obstante, los dirigentes señalan que esos anuncios no se han traducido en acciones concretas. Víctor Ceballos sostuvo que lo que se observa actualmente es una burla a la población, pues se continúa ofreciendo soluciones temporales sin iniciar obras de asfalto ni trabajos de envergadura.
A medida que se acerca el plazo ofrecido por las autoridades, crecen las expectativas, pero también la presión social. La población exige el cumplimiento de compromisos y la ejecución efectiva de proyectos que llevan décadas esperando. La región, aseguran sus dirigentes, no está dispuesta a aceptar más postergaciones.




