CARRETERA CENTRAL DE LA MUERTE

Una de las más transitadas vías a nivel nacional, la Carretera Central, que une hasta cinco departamentos y que conecta la costa, sierra y selva de nuestro país, es por demás sabido que está colapsada y saturada por miles de vehículos que circulan durante día y noche. Si uno utiliza la imaginación podría formar interminables serpientes al observar los perezosos y lentos movimientos de los vehículos que esperan en cola su avance. También es considerada una de las vías más peligrosas por sus cientos de curvas, tramos deteriorados, estrechez de vía e innumerables precipicios siguen cobrando vidas.
Todas las semanas, e incluso más en esta época del año, suceden accidentes. Peor aún, cada uno o dos días la vía se ve bloqueada por algún evento natural como un huaico, derrumbe, etc., que genera más demoras y dificultades a los miles de viajantes que transitan por la vía cada día. Ahora, si nos enfocamos en accidentes causados por el hombre, pues también ocurren muy frecuentemente lamentablemente. En Huánuco, curiosamente el fin de semana que pasó sucedió un lamentable accidente a la altura de Limón Pampa. Si evaluamos todo este tramo no existe anuncio o señalización alguna que anuncie la presencia de curvas peligrosas, límite de velocidad o simplemente advertencias de “maneje con cuidado”. Nada de eso. En este accidente un padre de familia perdió la vida y cuatro personas quedaron heridas de consideración. ¿Hasta cuándo vamos a seguir permitiendo esto?
Según las estadísticas del Ministerio del Interior, el porcentaje nacional de accidentes de tránsito no fatales es de 90 000 casos al año, de los cuales 2500 son huanuqueños. Y en el rubro de accidentes con muerte es de 3000 ocurrencias al año a nivel nacional, de los cuales Huánuco tiene el dudoso honor de aportar 120 víctimas anualmente o 10 muertos cada mes.
Debemos de identificar a los responsables de este gravísimo problema. No es posible que año tras año se siga padeciendo más muertes e inconvenientes con la vía. Como podemos crear desarrollo continúo en nuestras comunidades si ni siquiera podemos culminar un viaje satisfactorio de ida y vuelta a la capital un fin de semana. Para mala suerte de los que vivimos en provincia todo está centralizado, y si el negocio de uno depende de comprar bienes de la zona o si pretende estudiar los fines de semana allá, simplemente esta situación dificulta todo.
Provías Nacional es el gran responsable y parecería tener la misión mantener a Huánuco en el atraso económico. Por sus acciones podemos decir que no tienen ningún sentido de identificación para con esta tierra y peor aún no les interesa cumplir con sus compromisos asumidos. Historia diferente sucede en Junín donde las vías si cumplen su función de desarrollo.
No solo las autoridades del departamento sino también la población en general deben unirse para reclamar nuestro derecho a una vía de comunicaciones digna y decente para que promueva el desarrollo.