Carnaval Tinkuy o “Guerra de las Naranjas”: Memoria histórica de dos pueblos

Carnaval Tinkuy o “Guerra de las Naranjas”: Memoria histórica de dos pueblos

Los participantes se dividen en dos bandos y recrea una valerosa historia que ocurrió a finales de la época colonial 

Iraldia Loyola

Los pueblos originarios del Perú a lo largo de los siglos nos han contado sus historias, a través de leyendas y cuentos, escritos o de modo oral. Muchos de ellos, mantienen vivas estas historias en sus manifestaciones culturales, que son el vivo reflejo de su tradición. En Huánuco, en el distrito de Churubamba, tiene lugar el Carnaval Tinkuy de los centros poblados de Tambogán y Utao.

Churubamba es uno de los 11 distritos que integran la provincia de Huánuco. En esta tierra acogedora, llena de verdor y bajo su sol resplandeciente, se desarrolla uno de los carnavales más auténticos del país, por la representación del Tinkuy (“Encuentro”, por su traducción del quechua), más conocido como “Guerra de las Naranjas”.

Esta manifestación involucra a toda la población de ambos centros poblados, a través de ella se evoca una de las gestas libertarias más importantes del país, la Revolución de 1812, o “La noche más larga de Huánuco”, que inició un 22 de febrero cuando los pobladores de Pillao, Acomayo, Santa María del Valle, Malconga, Pachabamba, Pomacucho y Churubamba marcharon hacia Huánuco, convocados por Juan José Crespo y Castillo y el fraile Marcos Duran Martel.  Al llegar al puente Huayopampa sobre el río Huallaga, tomaron posesión, provistos de piedras, huaracas y palos, y se enfrentaron a los españoles, logrando cruzar el puente y tomando la ciudad.

Al término de esta gran lucha, los sobrevivientes regresan a sus pueblos haciendo su entrada triunfal un martes de carnaval. A su llegada, a pedido de sus familiares hicieron una demostración usando duraznos. Con el tiempo las autoridades propusieron cambiar los duraznos por las naranjas, ya que debido a la dureza de los duraznos estos provocan lesiones graves. La festividad inicia con la antevíspera del domingo carnaval, continúa con la víspera del lunes carnaval, seguido del martes carnaval.  

Hoy (ayer) es martes carnaval, día central en que se representa el Tinkuy. Hemos llegado a Tambogán, aquí mientras la banda de músicos recibe a los visitantes en la plaza, la comitiva presidida por la tesorera mayor inicia el shuntanakuy de las varas,  acompañados de conjuntos de arpa y violín y una cuadrilla de waylas se trasladan hacia los hogares de las diferentes autoridades para realizar el saludo de la mañana y en una segunda ronda recogen las wallqapas (frutas ensartadas con hilo, objeto que se lleva colgado en el pecho como munición para el enfrentamiento).

Después del almuerzo, a media tarde, al cuarto toque de las campanas, ambos bandos salen de la iglesia central para hacer un recorrido por los alrededores de la plaza, al repicar de las campanas, cuyo sonido es cada vez más fuerte, ambos bandos se encuentran e inician la ”Guerra de las Naranjas”.

Durante el Tinkuy, la población se divide en dos bandos, las mujeres representan a los patriotas – frente liderado por las autoridades de las fiestas de carnaval y los hombres representan a los realistas – españoles liderados por las autoridades políticas locales. Esta escena durará alrededor de 1 hora, las naranjas salen disparadas directo al cuerpo del oponente. Aquí también pueden participar los visitantes poniéndose del bando que prefieran.

Al culminar, la gran batalla ha dejado varias bajas en ambos bandos, fallecidos, heridos y prisioneros. A partir de esto, ambos iniciarán las negociaciones para la liberación de prisioneros. Los españoles envían la primera carta en la que responsabilizan a las tropas realistas de todo lo ocurrido en la Plaza de Tambogán, por lo que exigen reparar los daños ocasionados. 

Ante esta afrenta, los peruanos responden que no se arrepienten de lo sucedido, al contrario, lucharán hasta las últimas consecuencias. Se realiza el envió de 3 cartas, en la última los españoles piden firmar el acta de la paz, a lo cual los peruanos acceden, pero bajo sus condiciones, se firma el acta frente a la iglesia San Nicolás de Tambogán.

Finalmente, se desarrolla el wascashutay (Jalado de la Soga), en la que siempre ganan las mujeres. El alcalde ofrece 5 cajas de cerveza para el ganador. En la lectura del pacto, la tesorera mayor suspende el carnaval hasta el próximo año. Se firma el acta ante el escribano de la iglesia, el tesorero mayor y el alcalde de la iglesia.

Así, entre cánticos y un gran baile tradicional, acompañado por una banda de músicos, después del corte de árbol, se despiden los carnavales en Tambogán con el Miércoles de Ceniza que da inicio al período de Cuaresma previo a la Semana Santa.