Iraldia loyola
El novelista peruano Carlos Rengifo ha visitado nuestra ciudad para presentar su libro “El dipsómano”, esta presentación tuvo lugar en el distrito de Tomayquichwa, aquí lo abordamos por unos minutos y conversamos con él sobre la realidad peruana y su vinculación con la literatura. Aquí la entrevista.
Hablemos en primer lugar, sobre la presentación de su libro en Huánuco
Ha sido una presentación excelente, con mucha convocatoria de los chicos universitarios que están en pleno proceso de aprendizaje. Agradecido con Jacobo y con muchos amigos escritores. Ha sido muy estimulante y motivador, porque a la cultura, sobre todo en cuestiones políticas los municipios y gobiernos regionales no le dan mucha importancia cuando en realidad es básico, porque a una persona que lee y se cultiva no lo puedes engañar, entonces el arte es un arma peligrosa y eso lo saben los políticos que no quieren que todo el mundo sepa. La lectura al final es una cuestión crítica y te das cuenta.
Lo que quiero es que todo Huánuco sea culto, que todo el mundo lea y pise bien la tierra, que se dé cuenta de lo que esté sucediendo, la literatura aparte de soñar, de ser un mundo de ficción, también te da un toque de realismo, los que leen se dan cuenta de la realidad.
Como has visto a la juventud en este tiempo, por ejemplo se ha atentado contra la SUNEDU y los estudiantes de las universidades no han dicho nada.
Los jóvenes están hipnotizados por la cuestión informática, el celular es un enemigo. Estoy de acuerdo con el avance informático, por supuesto, pero ya cuando el avance informático suple las cuestiones naturales como la emoción, el coraje frente a una injusticia, ya eso es grave. Por un lado está bien que haya avance, eso simplifica muchas cosas, lo que antes te tomaba 2 semanas, 1 mes hacer algo, ahora con un solo un clic ya lo tienes al alcance a la mano. Eso hace que las personas ya no piensen, que se conformen. Ya no les importa seguir pensando, materializar una situación para ser mejores.
Usted ha sido periodista. Entre el periodismo y la literatura si tenemos que reflexionar ¿qué es lo que estamos haciendo mal?
Ahora, como decías, está la pasividad, pasa algún tipo de situación extraña o injusta ¿qué hacen los jóvenes? Nada, siguen metidos en su celular y eso está mal. Tampoco los intelectuales. En el periodismo hay mucha tela para cortar, si no estás de acuerdo con la línea editorial, ideológica, política, no puedes trabajar en un medio. Es una cosa muy complicada, porque, además ahora estamos divididos entre izquierda y derecha, los de izquierda se supone que representan la verdad, son los que tienen la cuota de honor, y la derecha son lo peor, etc. En realidad no es así. Hay que juntar todo eso y sacar una conclusión propia, no dejarte llevar por las cuestiones que te presentan, un medio te presenta una cosa como si fuera verdad, pero solo es una óptica nada más. El periodista cauto, no tiene que quedarse con una sola visión, sino ampliar su horizonte, cotejar, ver todo globalmente y de ahí recién sacar la conclusión. Pero no sucede eso.
Algo muy interesante que dijo en su presentación es que “La realidad había que buscarla y encontrarla”
Así es, buscarla en lo profundo, porque si ves, hay varias realidades, una de ellas es la que ves ahora, la que te presentan ciertas posturas y a veces te quedas ahí, y te puedes engañar. No hay que ser conformistas, hay que investigar más, hay que ir a la esencia y ahí te encuentras cosas más interesantes.
Yendo al lado más literario, ¿cómo ha sido ese proceso de pasar del cuento a la novela?
En mi caso ha sido un proceso duro, una cosa es el cuento, algo más concreto, donde no sobre ni falta nada; la novela es más amplia, el autor se explaya y se tiene que concentrar más. Estoy hablando del autor serio, no del otro (risas), la diferencia es que el cuento es una cosa concreta y tienes que hacerlo con un trabajo de relojería, todo tiene que estar en su lugar. La novela te da más respiro, amplitud, tiene que ser estructura, la novela es estructura neta, todo tiene que encajar y nada tiene que sobrar.
Ha recorrido varios países del mundo, pero también departamentos del país, ¿Cuál es su percepción del ámbito literario en provincias?
Falta lectura, hay grupos pequeños que son los que organizan los eventos y ahí se quedan. Pero no piensan en la población en general. Cuanta más gente haya, sería mejor, falta agentes estimulantes que vayan a los colegios, poblados y que les inculquen a leer. He ido a varios lugares, ferias, eventos y veo a la gente que escribe y escolares llevados por sus profesores, necesitamos ampliar eso, no solamente que los escolares se interesen por la lectura, sino también los padres y cualquier tipo de persona, cuanto más gente haya mejor, falta difundir más eso y no ser un grupo chiquito.
Finalmente, ¿qué función cumple el escritor en la sociedad?
El trabajo del escritor es estimular a la otra persona para que lea, se interese por los libros, porque en los libros van a encontrar muchas cosas que no encuentran en la televisión o el internet. La lectura es una cosa más íntima que ver un programa de televisión que es pasivo, en la lectura el lector tiene que participar, esa es la diferencia. ¿Por qué la gente no lee?, por flojera, porque no quiere participar, porque la lectura es eso, tienes que esforzarte para leer, con la lectura tu cabeza piensa, trabajas en la imaginación, y eso a algunos no les gusta, no les gusta hacer trabajar a su cerebro. Entonces el principio es estimular a la gente a leer y después descubrir otro tipo de culturas e ir avanzando por más cosas, la cultura es bonita, te metes ahí y te vas a encontrar maravillas.




