Una homilía que retumba en Palacio: Cardenal Castillo confronta a Dina Boluarte en un país fracturado
En la solemnidad de las Fiestas Patrias, bajo las bóvedas de la Catedral de Lima y en presencia de la presidenta Dina Boluarte y otros altos funcionarios, el cardenal Carlos Castillo pronunció palabras que resonaron más allá del templo. Su frase, “La actitud dictatorial y mandona viene de personas sin vocación entrañable”, provocó un silencio tenso y un murmullo profundo entre asistentes y sectores políticos, marcando una reflexión ética y política sobre un Perú dividido y desesperanzado.
Un sermón para la historia, con nombre y apellido
Castillo usó un tono directo y evocó a los pensadores de nuestra historia, recordando a Francisco Javier de Luna Pizarro y su advertencia de que “No hay constitución alguna que sea un talismán… Las mejores formas de gobierno se corrompen con seres envilecidos”. Según el cardenal, la crisis social no es un estallido espontáneo sino la consecuencia de liderazgos sin justicia ni equidad: “La anarquía no es resultado de los justos reclamos de la población, sino de las acciones de dirigencias que han ido eliminando su vocación de servicio y tomando decisiones sin justicia ni moral”.
“La República es para todos”, pero ¿para quién gobierna Boluarte?
La exigencia del cardenal cobra especial relevancia ante datos alarmantes. Según el Instituto de Estudios Peruanos, citado por La República, la aprobación popular de la presidenta Dina Boluarte cayó a un 2.5% en todo el país. La encuesta más reciente de CPI, replicada por RPP, confirma que un 97% no aprueba su gestión, llegando hasta un 98.8% de desaprobación en las regiones sur y centro. Solo el 2.1% en Lima, el epicentro político, respaldan su mandato y siete de cada diez urgen a su salida anticipada. Esta desaprobación transversal es inédita.

Protestas: “Gracias a Dios que nuestro pueblo no calla”
La tensión social se refleja en el aumento sostenido de protestas. El Observatorio para la Democracia y Gobernabilidad de la PUCP reporta más de 1,100 movilizaciones sociales bajo el gobierno de Boluarte, solo en 17 meses. Marylia Cruz, investigadora de dicha área, explicó para PuntoEdu que desde 1980 se registran casi 24,000 protestas sociales, con un pico reciente en junio de 2025: 195 conflictos activos y 248 acciones colectivas que, en algunos casos, dejaron 14 personas heridas. La Defensoría del Pueblo resalta que Loreto, Puno y Cusco son los departamentos más afectados, mientras Lima encabeza las alertas por riesgos de estallidos sociales.
Dina Boluarte: Las promesas incumplidas de su último Mensaje a la Nación en 2024
“No intentemos manipular el despertar popular”, implora Castillo
El cardenal hizo un llamado a respetar la expresión social: “Apreciamos el despertar popular, no intentemos manipularlo”. Criticó también a la dirigencia política que “vive a espaldas de la mayoría y solo ve su propio interés”. La Iglesia, dijo, debe reflexionar, pues el “espíritu mafioso” incrustado en la política peruana se alimenta de indiferencia hacia pobres y humildes, agravando una crisis moral sin precedentes.
Indicadores de un país en desconcierto: desprecio, promesas y conflicto
- El aumento del sueldo presidencial de S/16,000 a S/35,568 fue rechazado por el 97% de la población, según CPI.
- En los jóvenes de 18 a 24 años, la desconfianza llega a 97.2%, dejando entrever una generación frustrada y excluida.
- Junio de 2025 sumó más de 195 conflictos sociales y 248 movilizaciones, de acuerdo con la Defensoría del Pueblo. El 65.1% de estas protestas presentó episodios de violencia, dejando claro que la crisis es estructural.

María Paula Távara, reconocida politóloga, señala en La República que las promesas oficiales de estabilidad han resultado en confrontaciones y que un posible camino de salida: las elecciones generales de 2026 para evitar nuevos atropellos.
“¡Que hablen los pueblos invisibles!”: la dignidad como rebelión
El cardenal Castillo interpretó las protestas como un grito de dignidad: “Nuestro pueblo nos llama a levantarnos para ayudarlo, renunciando a ambiciones y costumbres injustas”. La homilía fue un llamado a una refundación ética. “No hay constitución que garantice la felicidad, sino la vocación y la integridad de quienes gobiernan”, afirmó con énfasis.
Un futuro en disputa: la inercia oficialista y el empuje ciudadano
Los datos y las calles coinciden en el diagnóstico: mientras el gobierno muestra impasibilidad, la ciudadanía se organiza y crea una respuesta diversa y creativa. La Defensoría del Pueblo impulsa soluciones pacíficas, pero alerta del ciclo repetitivo de conflictos, abarcando desde reclamos de salarios en municipios, derechos estudiantiles, hasta conflictos socioambientales y tierras ancestrales.
El balance: ¿Y ahora qué?
La homilía del cardenal Castillo es tanto un juicio como un llamado urgente a la responsabilidad nacional. Infobae resume su mensaje: “La estabilidad y el respeto a la autodeterminación de los pueblos y su gestión democrática es lo que asegura una patria de digno futuro”. El Perú reclama respuestas sinceras, cercanas y justas. No más discursos vacíos ni autoritarismos disfrazados.
Como subrayó el cardenal: “La República es para todos”, pero si la dirigencia insiste en poseerla, el clamor popular no cesará.




