A dos meses de haber recibido una condena de 10 años de pena privativa de la libertad efectiva por los delitos de homicidio simple y tenencia ilegal de arma de fuego, I. J. M. fue capturado al presentar requisitoria vigente. De acuerdo con la información oficial, el intervenido será trasladado en los próximos días al establecimiento penitenciario de Huánuco, donde deberá cumplir la sentencia emitida en primera instancia.
El procesado fue hallado responsable por la muerte de L. D. M. H. (20), hecho ocurrido el 25 de octubre de 2016 en el centro poblado de Huachumay, distrito de Huacrachuco, provincia de Marañón. La acusación fiscal sostiene que la víctima falleció a consecuencia de disparos realizados tras una discusión en el interior de un bar.
Según la imputación, el altercado habría escalado a amenazas de muerte. Luego de retirarse del local, el ahora sentenciado habría esperado el momento en que el joven salió y avanzó por un callejón contiguo al establecimiento. En ese punto —según la tesis fiscal— lo habría atacado por la espalda, provocando su caída, para después dispararle a la altura del abdomen y el antebrazo izquierdo.
La víctima fue auxiliada y trasladada con urgencia; sin embargo, debido a la gravedad de las lesiones, sufrió un shock hipovolémico y falleció horas más tarde cuando era conducida a un hospital de Tingo María, de acuerdo con los actuados del caso.
Aquella misma noche, personal policial detuvo al imputado tras versiones que lo vinculaban directamente con el hecho. En su declaración inicial, reconoció que tuvo una pelea con la víctima y dio una versión distinta sobre el uso del arma, señalando que la habría recogido del suelo por temor a que el otro joven la utilizara. Afirmó que se produjo un forcejeo, que realizó disparos al aire y que no se percató de haberlo herido. También declaró que se llevó el arma por miedo a represalias y que días después la entregó a las autoridades.
Durante el juicio oral, el acusado sostuvo una explicación similar, insistiendo en que los disparos ocurrieron en medio del forcejeo. No obstante, tras evaluar los elementos de convicción y testimonios, el Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de Leoncio Prado lo condenó como autor de homicidio simple y del delito de peligro común —tenencia ilegal de arma de fuego.
La sentencia impuso 5 años por cada delito, sumando 10 años de prisión efectiva, además del pago de una reparación civil de 50 mil soles. Con la captura reciente, las autoridades buscan asegurar su internamiento para el cumplimiento de la condena conforme a ley.




