Caos vehicular en Huánuco alcanza niveles alarmantes

La ciudad de Huánuco enfrenta una crisis de tránsito que ha ido empeorando con los años debido al creciente número de vehículos en circulación. Se estima que actualmente hay más de 50 000 vehículos, incluidos autos particulares, combis y colectivos. Especialmente notorio ha sido el aumento de las combis, cuyo número se ha cuadruplicado este año. Es común ver hasta seis combis estacionadas en una sola cuadra, lo que contribuye al caos vial.

La gerente de Transportes de la Municipalidad Provincial de Huánuco, Ligia Ávila, indicó que la situación es insostenible y que se requieren medidas drásticas. Según Ávila, el problema radica en que muchas instituciones estacionan sus vehículos en las puertas de sus establecimientos, lo que satura las calles.

Las estrechas calles de Huánuco no están preparadas para el volumen actual de tráfico, lo que afecta especialmente a los padres de familia que intentan llevar a sus hijos a los colegios. La falta de cocheras para estacionar y el uso irresponsable de las vías públicas por parte de empresarios y dueños de negocios, que estacionan sus vehículos durante todo el día, empeora la situación. Ávila señaló que no solo faltan policías y serenos para hacer cumplir la ley, sino que también se ha perdido el sentido de responsabilidad ciudadana y los valores cívicos.

La gerente también propuso que una solución sería iniciar un diálogo con las instituciones para que busquen alternativas de espacios de estacionamiento. Además, subrayó la importancia de la intervención de la policía, Ministerio Público y Poder Judicial para establecer acuerdos y reordenar el tránsito en la ciudad. 

Esta problemática no solo afecta a Huánuco, sino también a los distritos cercanos como Amarilis y Pillco Marca, que igualmente están congestionados por miles de vehículos. A pesar de las señales de tránsito deterioradas y el mal funcionamiento de los semáforos, muchos conductores, especialmente los de trimóviles informales, no respetan las normas, lo que empeora el caos. Para Ávila, la solución está en que la municipalidad asuma su responsabilidad, ejerza autoridad y trabaje en el reordenamiento de la ciudad, una tarea que compete tanto al alcalde como a su equipo técnico y, en especial, a la Gerencia de Transportes.