El Valle del Monzón acogerá el 20 y 21 de septiembre la octava edición del Monzón River Fest, evento deportivo que reunirá a atletas de canotaje slalom y kayak cross en un campeonato nacional con invitados internacionales. Según informaron los organizadores, la competencia funcionará además como clasificatorio para los Juegos Bolivarianos Lima y Ayacucho 2025.
De acuerdo con la Federación Deportiva Peruana de Canotaje, se espera la participación de entre 30 y 35 deportistas de diversas regiones, incluyendo Cusco, Ayacucho, Amazonas y Huánuco. El encuentro cuenta también con respaldo de instituciones privadas y locales, a través del Club Huánuco Extremo.
Río Monzón reconocido para competencias oficiales
El certamen se desarrollará en el río Monzón, afluente que, según la Confederación Panamericana de Canoas y la Federación Internacional de Canoas, reúne condiciones técnicas adecuadas para pruebas federadas. Entre los atletas confirmados destaca el huanuqueño Juan Cadillo, con trayectoria internacional, así como competidores de Ecuador y jueces provenientes de Argentina.
La Federación precisó que también asistirán deportistas peruanos residentes en Europa interesados en integrar la selección nacional de cara a los Juegos Bolivarianos.
Competencia con impacto deportivo y turístico
El coordinador nacional de canotaje, John Silva Serna, manifestó que el campeonato busca proyectar no solo el nivel de los atletas, sino también el potencial turístico del Monzón. “Invitamos a autoridades y ciudadanía a sumarse a esta fiesta deportiva que ayuda a posicionar a Huánuco en el mapa internacional del canotaje”, declaró Silva.
Como antesala al campeonato, el 19 de septiembre se realizará una presentación pública en la Loza Deportiva de Cachicoto, donde se detallará el programa y se desarrollará una feria agropecuaria local.
En cuanto a la proyección de talentos, los organizadores resaltaron la participación de niños y adolescentes. Entre ellos figura Joseph Smith Cadillo, de 11 años, quien empieza a destacar en esta disciplina y representa la apuesta por nuevas generaciones de deportistas.
Además del aspecto deportivo, los organizadores indicaron que el evento pretende dinamizar la economía local con la llegada de delegaciones, turistas y acompañantes. Durante esos días se espera un incremento en hospedajes, transporte y gastronomía tanto en el valle como en la ciudad de Tingo María.




