Con miras a las Elecciones Presidenciales y Congresales del 12 de abril de 2026, el candidato de Renovación Popular, Rodolfo Espinoza, expuso los alcances del retorno al sistema bicameral y explicó cuál será el rol que asumirá la Cámara de Senadores dentro del nuevo diseño constitucional.
El pronunciamiento se produce en un momento clave, ya que por primera vez en más de tres décadas el país elegirá no solo presidente y diputados, sino también senadores. Espinoza sostuvo que el cambio responde a una revisión crítica del modelo unicameral instaurado tras la Constitución de 1993, el cual —según señaló— no logró cumplir con las promesas de mayor agilidad, menor costo y menor burocracia.
Afirmó que actualmente el Congreso cuenta con mayor carga administrativa y enfrenta cuestionamientos sobre la calidad de las leyes aprobadas. En ese contexto, indicó que el retorno a la bicameralidad busca incorporar un “filtro político y técnico” que permita una revisión más rigurosa de las normas antes de su promulgación.
La reforma constitucional que viabiliza este cambio implicó la modificación de más de 50 artículos, marcando una de las transformaciones institucionales más amplias de los últimos años.
Sistema de elección mixto
Espinoza explicó que el nuevo Senado estará conformado por 60 miembros. De ellos, 30 serán elegidos a nivel nacional mediante distrito electoral único y 30 por regiones a través de distrito electoral múltiple. Este esquema mixto combina representación nacional con representación territorial.
Según detalló, el proceso electoral contará con cinco cédulas diferenciadas: presidente, senadores nacionales, senadores regionales, diputados y Parlamento Andino. En su caso, postula como senador por distrito electoral múltiple en la región Huánuco.
El candidato precisó que la Cámara de Diputados será la encargada de presentar y debatir los proyectos de ley. Una vez aprobados, estos pasarán al Senado, que podrá ratificarlos, modificarlos o rechazarlos. Esta función revisora constituye —según indicó— la principal diferencia frente al modelo unicameral, donde la doble votación se realizaba dentro del mismo Congreso.
Además, el Senado tendrá atribuciones específicas como autorizar la salida del presidente del país y participar en la designación de altos funcionarios de organismos constitucionalmente autónomos, entre ellos el Tribunal Constitucional.
Equilibrio de poderes
Espinoza señaló que el nuevo sistema busca establecer un equilibrio entre el Legislativo y el Ejecutivo. En este esquema, los diputados mantendrán competencias centrales como la interpelación a ministros, la conformación de comisiones investigadoras y la vacancia presidencial por incapacidad moral.
Asimismo, explicó que el presidente de la República podrá disolver únicamente la Cámara de Diputados en caso de cuestión de confianza, mientras que el Senado no estará sujeto a disolución y culminará su periodo constitucional.
A su juicio, esta estructura fortalece la estabilidad institucional, ya que evita la concentración de poder en una sola cámara y distribuye responsabilidades. Indicó que el desempeño del Senado dependerá del nivel de preparación y capacidad política de sus integrantes, debido a la trascendencia de sus decisiones en la aprobación o modificación de leyes.
También destacó que el rol del senador no se limitará a la revisión normativa, sino que implicará capacidad de articulación política con diputados, incidencia en el debate presupuestal y representación de intereses regionales.




