La Cancillería del Perú ha ordenado la expulsión de todos los diplomáticos venezolanos acreditados en el país, otorgándoles un plazo máximo de 72 horas para abandonar el territorio nacional. Esta decisión, anunciada por el canciller peruano Javier González-Olaechea, responde a las acciones recientes tomadas por Venezuela que el Perú considera “graves y arbitrarias”.
El conflicto diplomático escaló después de que Venezuela anunciara el retiro de sus diplomáticos de varios países, incluyendo Argentina, Chile, Costa Rica, Perú, Panamá, República Dominicana y Uruguay, además de exigir el retiro de los representantes de estos países de Venezuela. Según un comunicado de la Cancillería venezolana, esta medida fue una respuesta a lo que denominan “acciones injerencistas” de estos gobiernos, los cuales, según el gobierno de Nicolás Maduro, intentan desconocer los resultados de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024.
En respuesta, el canciller González-Olaechea también ha llamado a consultas al embajador peruano en Venezuela, quien dejará Caracas el 29 de julio. A través de su cuenta de X, González-Olaechea expresó la solidaridad de Perú con otras naciones de la región en defensa de la voluntad popular venezolana, criticando las irregularidades y presuntos fraudes en las recientes elecciones.
Esta situación marca un punto de tensión elevado entre Perú y Venezuela, reflejando una crisis diplomática en la región con potenciales repercusiones para la estabilidad política en América Latina.




