El viernes 21 de marzo, el presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, confirmó que la entidad que dirige acatará la Ley N.º 32251, norma que unifica y armoniza la regulación de los símbolos patrios, símbolos del Estado y emblemas nacionales. Esta ley establece que las monedas y billetes emitidos por el BCRP deben portar el escudo nacional (de blasones) y el lema “Firme y feliz por la unión”. No obstante, Velarde también advirtió que su implementación “no será sencilla ni inmediata”.
“Tenemos que cambiar el diseño de las monedas y casi estos símbolos no están entrando porque son pequeñas. Una solución sería ampliar la moneda, pero todas las máquinas que usan monedas, todo tendría que cambiar y es bastante costoso”, expresó Velarde en declaraciones públicas que revelan la magnitud del reto que enfrenta la institución. Según Edwin Montesinos Nolasco para Infobae
Obstáculos técnicos y funcionales
El BCRP ha elevado una alerta técnica sobre las implicancias de esta normativa. Infobae Perú accedió a una Ayuda Memoria que la entidad envió al Congreso entre enero y febrero de 2025, en la que expone los principales desafíos que acarrea la modificación de los elementos gráficos en la moneda nacional.
Uno de los puntos más sensibles es la falta de espacio disponible en el anverso de las monedas, especialmente en las de menor denominación. Actualmente, las monedas de céntimos ya tienen un diseño compacto, y el nuevo escudo —más complejo gráficamente— no podría ser incorporado sin comprometer su legibilidad.
“El uso del escudo nacional implicaría reducir el tamaño de la parte central del anverso de las monedas, dificultando no sólo el diseño del escudo nacional sino, también, la acuñación de monedas y el reconocimiento de sus elementos de seguridad por parte del público”, se lee en el documento interno del BCRP.
Además, la institución explica que el escudo nacional contiene cuatro estandartes, lo que representa un desafío aún mayor. Estos símbolos reemplazarían a las actuales ramas de palma y laurel del escudo de armas, ocupando un espacio considerable en el centro de las monedas, lo que redundaría en una menor calidad de acuñación y mayor dificultad de reconocimiento visual y táctil para los usuarios.
Seguridad y autenticidad en riesgo
Más allá de lo estético y técnico, el BCRP ha puesto especial énfasis en las implicancias para la seguridad del dinero circulante. “La acuñación del escudo nacional y del lema ‘Firme y feliz por la unión’ en las monedas atentaría contra los elementos de seguridad de las mismas”, advierte el informe.
Los elementos de seguridad son vitales para evitar la falsificación y para facilitar el reconocimiento de las monedas por parte del público. Velarde y su equipo destacan que estas características dependen directamente de la “calidad y nitidez de la acuñación”, elementos que se verían comprometidos si se aumenta la densidad visual del diseño.
Incluir el lema nacional en las monedas tampoco es una tarea menor. “Para incorporar el lema habría que retirar el nombre de la entidad emisora o uno de los elementos importantes del diseño de las monedas”, señaló el BCRP en su comunicación oficial, alertando sobre la posibilidad de tener que suprimir la inscripción “Banco Central de Reserva del Perú” o reducirla significativamente.
¿Monedas más grandes? Una alternativa poco viable
Ante estos obstáculos, una de las alternativas evaluadas es incrementar el tamaño físico de las monedas. No obstante, esta opción también enfrenta serias limitaciones. Cambiar el tamaño afectaría no solo el diseño y los costos de acuñación, sino también toda la cadena de circulación: desde máquinas expendedoras, cajeros automáticos y parquímetros, hasta cajas registradoras, billeteras electrónicas y sistemas de conteo automatizado.
“Todas las máquinas que usan monedas, todo tendría que cambiar, y es bastante costoso”, reiteró Velarde, dejando en claro que esta no es una solución práctica ni económica.
La ley exige cambios inmediatos
Pese a los argumentos técnicos del BCRP, la Ley N.º 32251 ya está vigente y exige a las entidades estatales adecuarse en un plazo máximo de un año, contado a partir de la entrada en vigor de su reglamento.
“Las entidades del Estado, en un plazo máximo de un año, contado a partir de la entrada en vigor del reglamento de la presente ley, adecúan la normativa”, indica el texto legal aprobado por el Congreso, lo que obliga al BCRP a encontrar una solución definitiva en los próximos meses.
Este plazo implica que el banco emisor deberá modificar la totalidad de sus líneas de producción, rediseñar las monedas y billetes y adaptar sus sistemas internos, mientras intenta mantener la funcionalidad y seguridad del dinero peruano.
Propuesta de modificación: una salida jurídica
Ante la complejidad del cumplimiento literal de la norma, el BCRP ha enviado una propuesta de modificación al Congreso. En ella, se sugiere que se permita el uso del escudo de armas —el que actualmente figura en monedas y billetes— específicamente para representar la facultad exclusiva del Estado de emitir dinero. De esta forma, se protegería la simbología actual de los elementos monetarios sin ir en contra del espíritu de la nueva ley.
Asimismo, el BCRP plantea que se delegue al Directorio de la institución la posibilidad de decidir, mediante resolución interna, si el lema “Firme y feliz por la unión” debe ser incorporado en los billetes y monedas. Esto otorgaría mayor flexibilidad técnica, legal y presupuestal a la implementación de los símbolos patrios.
Este documento, al que también tuvo acceso Infobae, busca mantener la identidad nacional sin poner en riesgo la funcionalidad y seguridad del circulante peruano. La propuesta aún debe ser debatida por las comisiones del Congreso y está a la espera de pronunciamiento del Ejecutivo.
Un tema que trasciende lo técnico
Aunque a primera vista esta parece una discusión técnica, el debate sobre el uso de los símbolos patrios en el dinero nacional tiene también un trasfondo político, cultural y social. Algunos sectores del Congreso consideran que mantener el escudo de armas en las monedas y billetes es un incumplimiento de la ley y un acto de resistencia institucional por parte del BCRP.
Por su parte, expertos en numismática y economía han advertido que los símbolos nacionales deben coexistir con las garantías técnicas que aseguren la integridad del sistema monetario.
“La identidad nacional no debe estar reñida con la seguridad de nuestra moneda. Hay formas de rendir tributo a nuestros emblemas sin afectar la vida diaria de los peruanos”, opinó un especialista en patrimonio cultural consultado por este medio.
Lo que está en juego
El dilema que enfrenta el BCRP no es menor. Incorporar el escudo nacional y el lema en el dinero peruano exige equilibrar identidad, legalidad, seguridad y viabilidad técnica. Cualquier decisión que se tome tendrá impacto directo en millones de ciudadanos que usan estas monedas a diario.
A la fecha, la situación sigue en evaluación. El Congreso deberá decidir si acoge la propuesta del BCRP o si mantiene el mandato tal como está. En ambos casos, se avecinan meses clave para el futuro de la moneda nacional, sus símbolos y su papel como vehículo de la identidad y soberanía del Perú.




