La noticia del cambio en el timón de Provías Nacional no nos alegra. Por el contrario, abre una nueva esperanza que el funcionario que reemplazará a Raúl Torres se preocupe de las carreteras de este departamento considerado como el más atrasado del país.
El ingeniero Torres permaneció por más de 10 años, tiempo suficiente para que pudiera hacer las mejores carreteras del país en nuestro departamento, por tratarse de un huanuqueño.
Su permanencia en esta institución no fue provechosa ni la que esperábamos para Huánuco. Nuestras vías son las peores del país y además están pésimamente mantenidas porque se ha encargado esta labor a empresas poco serias, que lejos de satisfacer las expectativas solo buscan lucrarse y son un dolor de cabeza para los transportistas y productores.
Torres Trujillo ofreció a los presidentes regionales interponer sus buenos oficios para apoyar a Huánuco y trabajar para que se tengan mejores carreteras, pero solo fueron ofertas y pocas realidades, los técnicos de Provías regional no hicieron una supervisión adecuada o no quisieron ver e informar a la alta dirección —o la corrupción los volvió ciegos, indiferentes y cómplices— el mal trabajo como el que hace la empresa encargada del tramo de Rancho-Panao-Chaglla-Codo del Pozuzo, lo mismo que con el asfaltado de la Carretera Central donde vienen utilizando material reciclado que no cumple las especificaciones técnicas, como lo denunció el presidente de la Cámara de Comercio.
Terminó su ciclo el Ing. Torres, cuyo trabajo fue a imagen y semejanza de Víctor Joy Way, que siendo el hombre más poderoso del Perú y de confianza del encarcelado Alberto Fujimori, solo consiguió dinero para depositarlo en sus cuentas personales en bancos extranjeros, pero dinero para este departamento nada. Es la ingratitud de los hijos de este noble pueblo.
De todas maneras, tenemos la esperanza que su reemplazante trabajará para el Perú y nuestro departamento y que por fin tengamos verdaderas carreteras y se concreten las diversas rutas alternas para llegar a la costa.
Huánuco necesita carreteras de primera calidad, carreteras como las tienen Chile o Ecuador, porque plata hay, o, en su defecto que se construyan mediante autofinanciación con peaje, pero que se trabaje de una vez con responsabilidad, que no se repita lo de Odebrecht, que corrompió a medio mundo por conseguir licitaciones de gigantescas obras.



