El gobierno de Dina Boluarte, mediante el Decreto Supremo 014-2024-MIDIS, ha impuesto modificaciones a la metodología de medición de la pobreza multidimensional en el Perú, lo que ha generado preocupación por su impacto en la autonomía del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Según La República, el decreto, publicado el 31 de diciembre de 2024 en el Diario Oficial El Peruano, obliga al INEI a evaluar la pobreza multidimensional utilizando un único índice que combine diversos indicadores.
¿Qué Implica el Cambio?
Hasta ahora, la medición de la pobreza multidimensional se basaba en un tablero de control con ocho dimensiones y 29 indicadores. Sin embargo, este nuevo enfoque reduce todo a un solo número, ignorando aspectos clave como la salud infantil, el rendimiento escolar y la seguridad ciudadana, según explicó Javier Herrera Zúñiga, economista y director de investigación del Instituto Francés de Investigación para el Desarrollo (IRD).
“Lo que este nuevo decreto hace es obligar al INEI a adoptar un indicador particular, que combina todo en un solo número. Ello significará dejar de lado dimensiones esenciales como la salud de los niños, anemia y desnutrición, rendimiento escolar y seguridad ciudadana, entre otras”, afirmó Herrera en declaraciones a este medio.
Críticas a la Medida
La especialista en gestión pública, Karla Gaviño, también cuestionó esta decisión, calificándola de antitécnica y apresurada. “La metodología de medición de la pobreza debería ser establecida por un órgano autónomo como el INEI. Si el Midis impone una metodología, no habrá transparencia ni imparcialidad”, aseguró.
Además, Gaviño señaló que este cambio convierte al INEI en un simple aplicador de las directrices del Midis, lo que compromete su independencia y objetividad en la generación de datos.
Justificaciones del Midis
Según el decreto, los resultados del nuevo índice de pobreza multidimensional correspondientes al 2023 se publicarán en febrero de 2025, mientras que los del 2024 serán divulgados en mayo del mismo año. El documento argumenta que el objetivo es “institucionalizar la medición oficial de la pobreza multidimensional en el país y su uso”.
Sin embargo, Herrera advierte que esta medida viola la autonomía técnica y de gestión del INEI establecida en el Decreto Legislativo 604. “Imponer un plazo de producción y una metodología específica interfiere en las labores del INEI y contradice su autonomía técnica”, enfatizó.
Respuestas del Midis y Realidad de la Pobreza Multidimensional
La viceministra de Políticas y Evaluación Social del Midis, Fanny Montellanos Carbajal, negó que se esté alterando la forma de medir la pobreza y afirmó que el nuevo índice es un complemento. “No estamos ocultando las cifras, solo buscamos complementar las mediciones existentes”, declaró.
No obstante, los datos existentes revelan la magnitud del problema. Según un informe de la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (Comex) publicado en mayo de 2024, la pobreza multidimensional afectó a 11,3 millones de peruanos en 2023, lo que equivale al 33,2% de la población, una cifra significativamente superior a la pobreza monetaria.
Comex detalla que sus indicadores incluyen niveles de escolaridad, acceso a servicios de salud, disponibilidad de servicios básicos como agua y luz, y el tipo de combustible usado en los hogares. Estos factores reflejan directamente la calidad de los servicios públicos, un ámbito donde el gobierno tiene una responsabilidad fundamental.
Preocupaciones sobre la Transparencia y la Objetividad
La decisión del gobierno de modificar unilateralmente los indicadores genera sospechas sobre posibles motivaciones políticas. Los expertos temen que este cambio sirva para manipular las cifras y presentar una imagen más favorable de la gestión gubernamental.
“No hay incentivo para garantizar resultados transparentes si quien establece la metodología es el mismo que será evaluado”, advirtió Gaviño.




