La Cámara de Comercio e Industria de Huánuco desarrolló una capacitación vivencial en atención al cliente dentro del local del restaurante Pícalos Brasa, como parte de su programa de formación para trabajadores del sector servicios.
Durante la actividad, se buscó que los participantes experimenten directamente el flujo real de atención en un restaurante, con la finalidad de reforzar habilidades prácticas, trato profesional y manejo de situaciones cotidianas con los consumidores.
Según la explicación del capacitador principal —identificado por los organizadores como profesor del programa— uno de los objetivos es que los trabajadores aprendan a mejorar cada paso del proceso de atención. El instructor señaló que una correcta interacción con el cliente “incluye ofrecer alternativas, repetir el pedido, informar tiempos y mantener cordialidad permanente”. Además, enfatizó la importancia de la comunicación interna con cocina para evitar errores y agilizar el servicio.
Durante la demostración, el profesor afirmó que un mesero debe actuar no solo como servidor, sino como “asesor gastronómico”, con conocimiento claro de los platos disponibles y la dinámica del restaurante. También resaltó que el personal debe estar entrenado para manejar clientes molestos o tensos con paciencia y autocontrol.
Por su parte, representantes de Pícalos Brasa manifestaron que la capacitación es una oportunidad para “agregar nuevas estrategias” al servicio e indicaron que mejorar la atención al cliente es una necesidad constante en Huánuco.
Buscan corregir fallas
Durante el curso, el profesor desarrolló una explicación detallada sobre los errores más frecuentes que cometen los mozos en la ciudad. Señaló que algunos trabajadores descuidan mesas, adoptan un trato excesivamente informal, desconocen el estado de los platos del día o no verifican si ciertos productos están agotados.
Indicó que estos problemas generan incomodidad en los clientes y afectan directamente la experiencia gastronómica.
El instructor también subrayó que uno de los puntos críticos es el manejo del tiempo. Explicó a los alumnos que deben advertir siempre al cliente que la comida requiere un proceso de preparación porque, según dijo, “el restaurante trabaja con comida fresca al día”. Por ello, recomendó informar los minutos aproximados de espera para evitar reclamos o malentendidos.
En otro momento, el capacitador remarcó la importancia de retirar los platos y residuos apenas el cliente termina, ya que —según afirmó— dejar mesas sucias o descuidadas causa una mala impresión. También mencionó que la propina es consecuencia directa de un buen servicio y de generar una experiencia memorable.
El profesor señaló que la paciencia es fundamental para atender públicos diversos. Aseguró que en este rubro “hay clientes que llegan molestos por motivos ajenos al restaurante”, por lo que recomendó evitar discusiones directas y siempre optar por un trato respetuoso y profesional. Del mismo modo, insistió en que no se debe tutear al cliente, porque eso puede incomodar y generar una percepción de poca formalidad.
Cámara de Comercio impulsa formación
Los participantes de la capacitación forman parte del programa de formación empresarial de la Cámara de Comercio, que promueve mejorar la calidad del servicio en negocios locales.
El objetivo institucional, según explicaron representantes de la entidad, es fortalecer la competitividad del sector servicios mediante aprendizajes prácticos, observación directa y técnicas aplicadas en situaciones reales.
La Cámara busca que estos talleres sirvan para elevar el estándar de atención en Huánuco y que los establecimientos adopten protocolos coherentes, profesionales y centrados en la experiencia del consumidor. Aunque la capacitación se desarrolló en un restaurante específico, la institución señaló que estas metodologías pueden aplicarse en diversos rubros que requieren trato directo al público, como hoteles, cafeterías, comercios y servicios especializados.
La aplicación de este modelo vivencial evidencia la necesidad de profesionalizar la atención en la ciudad, en un contexto donde distintos actores del sector han manifestado la importancia de fortalecer habilidades blandas, comunicación efectiva y empatía.
La iniciativa también abre paso a un debate mayor sobre la calidad del servicio en Huánuco, especialmente en un momento donde la demanda turística y comercial continúa creciendo y exige un nivel superior de atención en cada punto de contacto con el consumidor.




