El fin de semana pasado, una fotógrafa profesional, Elke Teichmann, decidió pasear por la playa de Fort Funston. En medio de su caminata, a la que salió con su amiga, encontró algo extraño.
A la orilla del mar, junto con toda la madera que había sido arrastrada por la tormenta, destacaba una especie de esqueleto de gran tamaño. La mujer no dudó en tomar unas imágenes para mostrar su sorprendente hallazgo.
Elke apeló después a su cuenta de Instagram, donde publica con el usuario elketeichmannphoto, y compartió las postales, tomadas desde distintos ángulos: “La tormenta del Área de la Bahía de San Francisco arrastró lo que creo que son las vértebras cervicales de una ballena a la orilla de Fort Funston. Conmovedora representación del poder de la naturaleza”, escribió en la descripción.
En una entrevista, para el medio local SFGate, explicó que cuando vio por primera vez los restos “parecía un objeto blanco que se asomaba a través de todas las ramas dispersas”. Sin saber exactamente lo que era, presentía que se trataba de algo único, por lo que decidió tomar algunas fotografías.




