La vida de los peatones corrió grave peligro ayer al promediar la 1:15 p. m. cuando se desprendió de los postes el cable de conducción eléctrica de 10 000 voltios en las intersecciones de los jirones Bolívar y General Prado. A pocos metros, se ubican la I. E. Santa Elizabeth, las oficinas de Indecopi y de la Dirección Regional de Comercio y Turismo.
Los fuertes vientos, el peso de los cables y el mal estado de los soportes en los postes provocaron la rotura de los cables que quedaron colgados hasta el asfalto de la calle. Los aterrados vecinos tuvieron que alertar a los peatones y vehículos, que transitan por la zona, para impedir su paso y de manera improvisada colocaron cajas y ladrillos.
Los mismos técnicos de la empresa EOS, que presta servicio a Electrocentro, reconocieron que los cables, al momento de su ruptura, conducían energía eléctrica y el contacto con alguna persona pudo haber sido fatal.
Efectivos de la Policía de Tránsito fueron los primeros en llegar y colocaron conos de señalización y trataron de desviar el tránsito, mientras que se informó que la energía eléctrica fue cortada.
Los técnicos de EOS acudieron a restablecer los daños al promediar la 1:50 p. m. La reparación demoró cerca de una hora. La ruptura del cable afectó gran parte del centro de Huánuco, que se quedó sin energía; según Electrocentro “fue provocado por un evento externo”. El fluido eléctrico regresó en primer momento a las 3 p. m. y volvió a cortarse de 5:28 hasta las 5:41 p. m.



