Bruselas exige a Washington participar en el diálogo sobre Ucrania.

La geopolítica europea se encuentra en una coyuntura crítica, marcada por la exclusión de la Unión Europea de las primeras rondas de negociaciones sobre el conflicto ruso-ucraniano, realizadas en Riad y sin la participación de Kiev. Esta situación ha generado una palpable **tensión diplomática**, poniendo a prueba la tradicional alianza transatlántica y desafiando el papel de la UE como actor clave en la seguridad continental. La guerra en Ucrania, que ha desestabilizado la región y provocado una crisis humanitaria sin precedentes, se ha convertido en un punto de inflexión para la política exterior europea. La reciente Conferencia de Seguridad de Múnich, donde se abordaron los desafíos de seguridad global, evidenció las divergencias entre las percepciones europeas y estadounidenses sobre el futuro de las negociaciones.

Tensión Diplomática

La Unión Europea ha manifestado su firme deseo de participar activamente en las negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania, según el reportaje de El País. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó esta postura en un encuentro con el enviado de Donald Trump para Ucrania, el general Keith Kellogg, en Bruselas. Este encuentro se produjo tras las declaraciones de Kellogg en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde sugirió que Europa no tendría un lugar en la mesa de negociaciones, generando preocupación en Bruselas.

La UE ha subrayado su compromiso financiero y militar con Ucrania, señalando que su contribución supera la de cualquier otro aliado. Von der Leyen informó a Kellogg sobre el compromiso total de 135.000 millones de euros de la UE, incluyendo 52.000 millones de euros en ayuda militar, cifra equivalente a la aportada por Estados Unidos. Además, se discutieron los planes europeos para aumentar la producción y el gasto en defensa, con el objetivo de fortalecer las capacidades militares tanto de Europa como de Ucrania. La alta representante para Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, ha propuesto una iniciativa para acelerar la entrega de material militar a Ucrania en 2025, incluyendo munición de artillería, sistemas de defensa aérea y entrenamiento para las fuerzas ucranianas. Las conversaciones lideradas por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, y el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en Riad, sin representación europea ni ucraniana, subrayan la urgencia de que la UE haga valer su posición. La OTAN también se ha sumado a las voces que reclaman una solución justa y estable al conflicto, resaltando la importancia de la cooperación para garantizar la seguridad en la región.