El alcalde de San Pablo Ricardo Nunes anunció que, a partir de la próxima semana, exigirá a la ciudadanía un comprobante de vacunación contra la covid-19. El pasaporte sanitario permitirá acceder a la población a lugares cerrados como restaurantes o comercios con el fin de evitar nuevos brotes de contagios.
Los brasileños deberán comprobar que están vacunados con al menos una de las dos dosis del antígeno para poder entrar en establecimientos o eventos cerrados. Para ello, tendrán que registrarse en una página habilitada por la Alcaldía. Además, deberán descargarse una aplicación móvil donde se emitirá el documento que deberá ser presentado en la puerta de entrada de los locales.
“En caso de que no conste la vacuna, la persona tendrá que ser prohibida de entrar. Los fiscales inspeccionarán los locales y, si hay alguien sin vacuna en el local, será aplicada una multa”, resaltó Nunes.
San Pablo es el Estado de Brasil con más casos y muertes por coronavirus del país. La semana pasada puso fin a las medidas de restricción impuestas para frenar la pandemia. Aunque sigue estando prohibida la presencia de público en eventos deportivos. Además, eliminó todas las restricciones horarias y de capacidad para comercio y gastronomía.
Con respecto a la vacunación, todas las personas mayores de 18 años recibieron al menos 1 dosis de la vacuna. Ahora, están vacunando adolescentes de 12 a 17.
Mientras tanto, en Brasil el número de casos y muertes se ha reducido considerablemente en los últimos meses. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, volvió a proponer hoy el fin obligatorio de la mascarilla y adelantó que pretende fijar una fecha para que dicha medida entre en vigor.
A nivel nacional, Brasil vacunó a 175,2 millones de personas. De ellas 121,2 millones (el 57,27 % de la población) recibieron la primera dosis y 54 millones (el 25,5) está completamente inmunizada.




