Aunque el foco principal apunta al objetivo de ganar el Mundial 2022, Brasil trabaja paralelamente para el futuro. Y los planes han tomado mayor cuerpo desde que Ednaldo Rodrigues asumió la presidencia de la Confederación Brasileña de Futbol (CBF) a finales de marzo. Rodrigues se viene moviendo en distintas direcciones, una de ellas el próximo integrante del banquillo de la Canarinha, ante la renuncia de Tite, con un candidato indiscutible por encima del resto: Pep Guardiola.
La CBF se trazó una estrategia que incluía reuniones para acercar lo que inicialmente parecía un sueño: el ‘sí’ de Guardiola. Pronto acordó que el elegido sería de fuera del país y, enseguida también, que la persona ideal sería el actual técnico del Manchester City.
La CBF se ha puesto en contacto con Pere Guardiola, hermano y representante del DT y le ha planteado la oferta de cuatro años, hasta el Mundial 2026, con un sueldo cercano a los 12 millones netos, una cantidad muy elevada, pero por debajo de los 20 que percibe ‘Pep’ en Mánchester.




