En un cambio radical en su política de transporte, Brasil ha implementado la gratuidad del transporte público, conocida como “tarifa cero”, en casi 90 ciudades. Este cambio significativo, que parecía utópico hace una década, se está adoptando en el país a un ritmo acelerado. La medida, que ya se ha visto en países como Luxemburgo y Malta, y se ha probado experimentalmente en Nueva York, ahora se está explorando en São Paulo, la ciudad más grande de Brasil.
El concepto de tarifa cero ha sido implementado en Brasil durante eventos significativos, como las elecciones presidenciales de 2022 y el examen nacional universitario (Enem), evidenciando un cambio en la percepción pública y política sobre el transporte público gratuito. Los alcaldes ven esta iniciativa como una solución para aumentar el uso del transporte público, disminuir la congestión vehicular y estimular la economía local, al mismo tiempo que se reducen las emisiones de carbono.
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Esta idea tuvo sus primeros pasos en Monte Carmelo, Minas Gerais, en 1994, y desde entonces, su adopción ha ido aumentando gradualmente. Daniel Santini, investigador en movilidad, ha expresado su sorpresa por la rapidez con la que se está adoptando esta medida en 2023. La tarifa cero representa un alivio económico significativo para millones de brasileños, facilitando el acceso a oportunidades de empleo, educación y atención médica.
São Caetano do Sul, una ciudad cercana a São Paulo, recientemente adoptó la tarifa cero, duplicando el número de usuarios de autobuses en una semana. Lidiany Gomes, una peluquera local, compartió su experiencia con este cambio, destacando el ahorro económico y la comodidad que representa.
El movimiento hacia la tarifa cero en Brasil se vio impulsado por las protestas de 2013 en São Paulo, donde una propuesta de aumento de tarifas desencadenó una de las mayores manifestaciones en la historia del país. La medida ha demostrado ser popular y efectiva, y una vez implementada, raramente se revierte.
Los beneficios van más allá de la movilidad, con alcaldes como Josué Ramos de Vargem Grande Paulista destacando mejoras en la economía local y la salud pública. Sin embargo, los expertos advierten que la tarifa cero por sí sola no es suficiente para abordar problemas más amplios como la congestión vial y el cambio climático, y se requiere un enfoque más integral que incluya cambios en los hábitos de movilidad de la población.




